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Test Drive Great Wall Wingle 7, una completa apuesta de valor

La Wingle 7 representa la última fase del legado Wingle, exhibiendo un diseño más depurado y un interior bastante moderno. Sin embargo, sus mejores cualidades aparecen cuando nos alejamos de caminos más rotos.

Test Drive Great Wall Wingle 7, una completa apuesta de valor

Las estadísticas dicen que Great Wall es la marca china que más vende camionetas. Al menos en el acumulado histórico, totalizan 24 mil unidades. Claro que Great Wall fue la primera marca china en llegar a Chile y de las primeras también en traer camionetas, así que no es de sorprenderse que tengan muchas unidades en nuestras calles.

En aquella época, los chinos trabajaban mucho con licencias prestadas y plataformas de otras marcas. Así fue como conocimos a la Great Wall Deer, que era una versión remozada de la vieja Toyota Hilux noventera. Luego, llego la Socool, con el look de la Dmax en una plataforma que tenía bastante de la antigua Luv. La Socool dio pie a la familia Wingle, también con bastantes parecidos a las Dmax de Isuzu/Chevrolet, pero que de a poco fueron logrando su propia identidad, aparte de consolidar un nombre con recordación en el segmento.

La familia Wingle fue evolucionando hasta el producto que tenemos hoy para mostrarte, la nueva Wingle 7. Usando como base el modelo anterior, esta nueva fase incorpora importantes cambios estéticos, un nuevo interior y algunas modificaciones en su motor y estructura.

Más larga, más proporcionada

Lo primero es el chasis, el cual es bastante similar al de la Wingle 6, solo que ha sido reforzado y estirado. Esto se nota en sus medidas, 1.760 mm de alto y 1.800 mm de ancho, idéntica a la Wingle 6. Lo que sí, cambia la distancia entre ejes, de 3.200 mm a 3.350 mm y el largo, de 5.345 mm a 5.395 mm.

Su cajón de carga tiene un largo de 1.680 mm, un ancho de 1.800 mm y un alto de 480 mm, lo que le permite cargar 1.050 kilos, incluyendo a los pasajeros. Ojo con este punto, puesto que sus rivales tienen cajones más cortos y cargan bajo la tonelada, más cercano a los 800 y 900 kilos (como JAC o Maxus). Y claro, también tiene la sección de carga más larga de su segmento, lo que le ayuda a lograr esa capacidad, bastante digna si me preguntan a mí y muy equiparable a camionetas de un segmento superior.

Esta nueva Wingle 7 al fin utiliza paneles nuevos en su carrocería, los que le brindan un estilo mucho más depurado y moderno. La parrilla principal va conectada a los focos, pero con un look menos anguloso. El parachoques frontal, también lleva un nuevo estilo, menos utilitario y que nos recuerda a algunos productos de Haval, mientras que el capó luce algo más levantado y con algunas nervaduras que acentúan su robustez. 

Las puertas tienen nuevas manillas y una linea ascendente en las ventanas, que termina con un sutil recorte en la puerta trasera, imitando un poco el estilo de la Nissan NP300 Navara. En la zaga, cambian los focos, por unos mucho más cuadrados y prominentes, así como también cambia la manilla trasera y algunas insignias. Rematan el look, llantas bicolor y pisaderas laterales, muy convenientes, pero que le quitan despeje a la hora de enfrentarnos a desniveles en terrenos rotos.

El cajón de carga, aparte de los convenientes ganchos "old school" en su exterior, tiene un revestimiento sintético muy grueso y que se aplica como pintura. Esta solución, poco a poco va reemplazando al bedliner plástico, por su fácil aplicación, porque quita menos espacio y porque es más económico. Nissan y JAC son otras marcas que lo están usando y la verdad es que queda muy bien.

Nuevo interior y buen equipamiento para el precio

El cambio más radical que recibe la Wingle 7 es su interior, el cual parece sacado de un SUV o de un vehículo de pasajeros. Tiene una distribución horizontal y con un look muy moderno. Por ejemplo, la pantalla del sistema de audio se ubica sobre los aireadores, como si brotara desde la consola. Además, está ubicada a la altura del cuadro de instrumentos, para no desviar nuestra mirada. Más abajo, vemos una botonera integrada al bisel de aluminio que recorre la consola. Más abajo, el climatizador, muy sencillo de operar y al centro, una palanca de cambios mucho más corta y amistosa que en otras camionetas, aparte del selector electrónico de tracción.

Los polímeros, claramente no son de lujo, pero los acentos plateados o simulando fibra de carbono mate, le dan un aspecto mucho más cuidado, que además es poco recargado, en lugar de interiores muy brillantes con exceso de paneles negros (piano black) o cosas así. Lo único algo anticuado, pero perdonable es el cuadro de instrumentos, puesto que hablamos de un modelo utilitario. Al menos tiene computador a bordo, lo que es positivo.

Wingle se ofrece en dos versiones. El modelo Elite, que es el base, equipa aire acondicionado, alzavidrios eléctricos, cierre centralizado en comando remoto, llave plegable, luces regulables en altura, computador a bordo, controles de audio y crucero al volante. Pero destaca, la incorporación de asientos delanteros calefaccionados y tapiz de eco cuero de muy buen aspecto, elementos muy convenientes y raros de encontrar en este segmento. En cuanto a seguridad, solo porta doble airbag, frenos ABS con EBD, monitor de la presión de los neumáticos, sensor de retroceso y anclajes ISOFIX, como principales medidas.

Sin embargo, nuestra versión, es la llamada Deluxe, que agrega climatizador electrónico, alzavidrios one-touch para conductor, seis parlantes (en lugar de cuatro) y regulación eléctrica para el asiento del conductor.

Algo que me gustaría destacar como un punto fuerte de la Wingle 7 es que esta versión cuenta con seis airbags, ESP, frenos de disco traseros, asistente de frenado, asistente de partida en pendiente, diferencial trasero autoblocante y cámara de retroceso. Los airbags son dignos de aplaudir puesto que ni siquiera, algunas camionetas de mayor reconocimiento (Mitsubishi L200) los traen en algunas versiones, o solo se quedan con dos (la gran mayoría). Y ojo, que estamos hablando de una camioneta bajo los 13 millones de pesos. Para que hablar del ESP o de los frenos de disco trasero, recientemente integrados este año a modelos de mayor gama.

La postura al volante es cómoda y alta. Los asientos de atrás también ofrecen suficiente espacio para cuatro o cinco personas, si bien las puertas traseras son algo pequeñas.

El sistema de audio con panel táctil, puertos USB y bluetooth, aunque su interfaz es bastante moderna, el soporte táctil no es muy efectivo y no ofrece conectividad. La única manera de tener música desde nuestros teléfonos, es vía bluetooth, el cual funciona bien.

Mejor para el on-road que para el off-road

Wingle 7 es impulsada por un motor turbodiésel de dos litros con inyección vía common rail y turbocompresor de geometría variable, que técnicamente es el mismo de la Wingle 6 pero mejorado. Pasa de 137 Hp a 140 Hp en potencia y de 310 Nm a los 315 Nm en torque, el cual baja su rango mínimo a 1.400 RPM en lugar de las 1.800 RPM de la Wingle 6. Se asocia a una caja manual de seis velocidades.

La diferencia en la banda de torque, es aparente, pero cuidado de no caer bajo las 1.400 en una marcha que no sea la primera, puesto que se pierde todo el torque y ni el turbo te va a levantar.

Otra cosa que no es muy positiva, es el consumo, entre 9,2 y 13,5 km/l según el 3CV, considerando que en la actualidad hay camionetas con motores más grandes y potentes, que pueden lograr esos mismos 13,5 km/l, pero en ciudad y no en carretera (como la Nissan NP300). Nosotros logramos un poco menos en ciudad, más cercano a los 8 km/l.

A mi parecer, es en esta sección donde las falencias más marcadas de la Wingle 7 comienzan a notarse. La suspensión es muy áspera y rebotona, en especial cuando circulamos por caminos malos. Lo otro que no ayuda mucho, es la insonorización de la cabina, con demasiada intrusión del ruido del motor, el cual además presenta el clásico traqueteo de motor diésel antiguo, que es menos atenuado que el de propulsores más actuales.

Con las pisaderas y el largo extra de la plataforma, hay que tener mucho ojo de ir rápido en caminos con baches o de enfrentar desniveles, puesto que es muy fácil golpear los extremos o la zona media.

Donde la Wingle 7 se siente mucho más a gusto, es en ciudad, con caminos más regulares y donde las amenidades del interior contrarrestan un poco las deficiencias de un chasis que se sabe, tiene bastantes años ya.

Cosas positivas, las encontramos en su sistema de frenos de buena resistencia y una dirección a la cual, si es cierto, le falta mejorar su radio de giro, ofrece un muy buen tacto y precisión, sin puntos muertos muy marcados o sensación vaga de asistencia.

Sobre la tracción, el selector a veces le cuesta desconectarse del 4L al 4H, así que tener cuidado a la hora de seleccionarlas. Fuera de eso, es fácil de conectar y el tren motriz funciona correctamente, sin problemas de tracción, ayudando a ganar estabilidad y aplomo, incluso a ratos compensando los rebotes o la ligereza de la cola. 

Entonces...

La Wingle 7 puede tener algunas importantes faltas, como hemos podido ir descubriendo. Su manejo no es muy refinado y se nota mucho más, conforme la competencia va ofreciendo productos más cómodos en esa área. Su consumo, tampoco es el mejor, considerando que es un vehículo diésel. Estos son atributos importantes en los que de seguro te vas a fijar si la andas cotizando.

Sin embargo, la Wingle 7 destaca en otros lados, pensando en su diseño más depurado, su interior moderno, bien equipado y confortable, la capacidad de carga de su cajón (sobre la tonelada) y principalmente, su relación precio/equipamiento, considerando cuatro versiones que van desde los $10.975.000 hasta los $12.975.000 de esta versión probada.

Si sacamos de la ecuación el mercado de vehículos usados, porque es la excusa que siempre algunos lectores me hacen (que por 13 millones puedes comprar muchas otras cosas más), la Wingle 7 es una muy interesante camioneta en su segmento de precio, con amenidades y ventajas que solo se encuentran por mucha más plata en otro tipo de modelos.

¿Para quién es la Wingle 7 entonces? Por precio, es una opción para todos aquellos que han visto como el segmento de las medianas han subido mucho su valor y no han podido renovarse y subir de año. También es una buena camioneta para quienes trabajan más en zonas urbanas que rurales y para los que la camioneta es su único vehículo en la casa, por lo que necesitan algo funcional, pero con elementos de confort para que salir con la familia no sea tan insufrible.

Great Wall Wingle 7, una completa apuesta de valor

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