Kia acaba de presentar al K4 Sportwagon 2027, una inédita versión Station Wagon del compacto que la marca vende en Norteamérica y otros lados. Por supuesto, está orientado al mercado europeo, pero curiosamente se fabrica, al igual que el sedán y el hatchback, en México, donde tampoco se venderá.

Comenzando por lo más obvio, este K4 Sportwagon es 265 mm más largo que el hatchback, alcanzando 4.695 mm, aunque conservando la misma distancia entre ejes de 2.720 mm, una cifra que favorece el espacio para las piernas en la segunda fila. Frente al sedán, es ligeramente más corta.
La capacidad de carga es uno de sus principales argumentos. Con los asientos traseros en posición normal, el área de carga ofrece 604 litros, cifra superior a la del K4 hatchback por 166 litros. Al abatir la segunda fila, el volumen crece hasta 1.439 litros. Además, incorpora de serie un portalón automático.

El interior es prácticamente idéntico al de las otras variantes del K4. Destaca el conjunto de pantallas, con dos displays de 12,3 pulgadas para el cuadro de instrumentos y el sistema multimedia, acompañados por una pequeña pantalla adicional de 5,3 pulgadas dedicada al climatizador. También incluye integración inalámbrica para smartphones, llave digital y servicios de conectividad integrados.
En cuanto al tren motriz, la gama arranca con algo modesto, un motor 1.0 litros turbo de tres cilindros que desarrolla 113 Hp, asociado a una transmisión manual de seis velocidades. Para quienes buscan mayor comodidad, esta misma mecánica puede combinarse con un sistema mild-hybrid y una transmisión automática de doble embrague de siete cambios, manteniendo la misma potencia.

El siguiente escalón lo ocupa el motor 1.6 litros turbo de cuatro cilindros, disponible únicamente con transmisión automática de doble embrague. Este propulsor se ofrece con 148 Hp o 177 Hp. No hay versiones diésel, aunque Kia ya confirmó la próxima llegada de una versión híbrida.
Por diseño, el K4 Sportswagon adopta el lenguaje Opposites United de Kia, con trazos angulosos, ópticas delgadas y una firma luminosa bien definida. Destacan el pilar D de diseño marcado y las manillas traseras ocultas, mientras que la versión GT-Line añade parachoques de apariencia más agresiva y detalles exteriores en negro.
En nuestro mercado el K4 no tiene cabida, principalmente porque Chile es un país de SUVs y al final su espacio es tomado por Seltos y Sportage. Y aunque sería bonito tener el Sportwagon, se venderían muy pocos.