"futuREady". Así se denomina la nueva estrategia de cara al futuro presentada por la firma del rombo, que promete una avalancha de nuevos modelos, reducción de costos y acortamientos en los plazos de producción. Todo lo anterior con tal de hacer frente a la dura competencia china y con miras a ser un referente dentro de la industria automotriz en el viejo continente.

Renaulution fue el plan de recuperación lanzado en 2021, que sirvió para estabilizar a la compañía luego de varios años de tormenta, por lo que ahora esa recuperación quiere convertirla en una suerte de Carta Gantt hasta finalizar lo que resta de esta década.
Lo anterior en simple, quiere decir que el Grupo galo aspira a lanzar nada menos que 36 nuevos modelos, de los cuales 22 estarán destinados únicamente a Europa y los 14 restantes a mercados internacionales. De los 22 planificados para el continente europeo, 16 serán totalmente eléctricos.

Tal cual ha sido la tónica, Renault señaló que mirando más allá del 2030, tendrá preponderancia dentro de su portafolio de futuros lanzamientos la tecnología híbrida, por cuanto la infraestructura global aún no está lista para adoptar los autos eléctricos en su totalidad.
Otro de los elementos "claves" del plan lo será la nueva plataforma eléctrica mediana, llamada RGEV 2.0, la que será usada en futuros modelos compactos del segmento C, la que entre otras virtudes tendrá tecnología de carga de 800 voltios y una reducción de costos del 40%. Las autonomías serían del orden de los 750 kilómetros en los autos 100% eléctricos, mientras que en los EREEV llegaría a los 1.400 kilómetros. La potencia de los motores eléctricos se espera que esté en torno a los 271 CV.