Resulta muy raro ver a un fabricante japonés de tanto prestigio como Honda, andar perdido en lo que a estrategia se refiere. Y es que la marca nipona, uno de los 10 mayores fabricantes de autos del mundo y segundo en Japón tras Toyota, no logra encontrar el ritmo en la era de la electrificación, y da la sensación de ir siempre a la deriva, con decisiones tardías y normalmente erradas.
Lo último que supimos es que Honda canceló consecutivamente sus proyectos de autos eléctricos de la Serie 0 y el desarrollo en conjunto con Sony para la marca Afeela, ambos durante marzo, y dos meses después de haber cancelado el desarrollo de tecnologías de hidrógeno junto a General Motors.
Con cuatro trimestres consecutivos de pérdidas por parte de su división automotriz, que constituye su peor racha desde el terremoto y tsunami de Fukushima hace 15 años, las razones para estas drásticas determinaciones son netamente financieras. No hay margen para seguir perdiendo dinero.

La peor caída de la historia
La división de automóviles experimentó una caída en sus ventas superior al 70%, principalmente causado por la débil demanda en China y EE.UU., anunciando pérdidas estimadas de hasta 570.000 millones de yenes (3.600 millones de dólares) en el ejercicio fiscal que finalizó en marzo, frente a la previsión anterior de un beneficio de 550.000 millones de yenes (US$ 3.400 millones).
Según reconoció la misma marca en un comunicado oficial, estos magros resultados son resultado de una combinación de tres factores: los aranceles, China y el uso de vehículos definidos por software, y la descaeleración de la demanda de autos eléctricos.

Respecto de los aranceles estadounidenses, su aplicación del 25% a vehículos importados perjudicó las ganancias que daban los autos con motor de combustión interna e híbridos, siendo un verdadero terremoto para el negocio de la japonesa. Honda pleneaba ser totalmente eléctrica en 2040, retirándose paulatinamente del mercado ICE y HEV, lo que la llevó a ser menos competitiva en los mercados asiáticos.
En China, la competencia feroz debido al rápido avance evidenciado por los OEM locales, especialmente en electrificación y en vehículos definidos por software. Esto llevó a más de un fabricante japonés a redefinir sus estrategias globales, moviéndose en el caso de Honda, de autos eficientes, durables y rentables, a una oferta electrificada poco conocida y menos rentable.
Finalmente aparece la desaceleración de la demanda de autos eléctricos, especialmente en EE.UU, que es el mayor mercado global de la empresa, lo que ha provocado que la tasa de crecimiento del mercado esté muy por debajo de las expectativas iniciales.

Sume a eso que con dos años consecutivos revisando y cambiando su estrategia de electrificación, con inversiones millonarias que no llevan a ninguna parte, la marca indica que los costos de reestructuración serán de 2,5 billones de yenes (15.700 millones de dólares). Esto significa que es la primera vez que Honda registrará pérdidas netas anuales desde que salió a Bolsa en 1957.
Todo esto ha llevado a la marca a tirar por la alcantarilla sus proyectos de autos eléctricos, pese a que las primeras unidades del Afeela ya estaba producidas en su planta de Indiana y ya se podían reservar en California por 89 mil dólares. "Honda no pudo ofrecer productos con una mejor relación calidad-precio que la de los fabricantes de vehículos eléctricos más recientes, lo que resultó en una pérdida de competitividad", indicó la compañía.
¿Y qué se viene para Honda?

La marca indica que para responder con flexibilidad a los rápidos cambios del entorno empresarial, "Honda está avanzando en la reorganización de su marco estratégico y en el restablecimiento de sus ventajas competitivas".
Por lo mismo, frente a la desaceleración del mercado de vehículos eléctricos, Honda reforzará su gama de modelos híbridos para ser más competitiva (en EE.UU, la marca tiene 4 modelos híbridos en su oferta, frente a 29 de su rival Toyota). Y para sus mercados no prioritarios (China, Japón y EE.UU.), se ampliará la gama de modelos y mejorará la competitividad en precios en India, donde se prevé una expansión del mercado.
"Para fortalecer su estructura empresarial, Honda establecerá una estructura de costos fijos acorde a su escala. Las iniciativas para la futura introducción de modelos eléctricos se implementarán de forma flexible y a largo plazo, manteniendo un equilibrio entre la rentabilidad y las tendencias del mercado", agrega la marca.