Después de varias carreras a la sombra de Kimi Antonelli, George Russell retoma la confianza con un triunfo bien ganado, al margen de la polémica que protagonizó durante las tandas de clasificación, donde se señaló que su vuelta rápida fue obtenida bajo bandera amarilla. Fue escoltado por Max Verstappen, quién demostró la potencia de su motor Ford y por Antonelli, quien estuvo a 0,375s de sobrepasarlo.
La carrera

Russell no tuvo problemas para tomar el liderazgo del pelotón largando desde la pole, seguidos de los Ferrari de Leclerc y Hamilton. Antonelli largaba de cuarto, seguido de Verstappen, quien había chocado en la Q3, por lo que tendría que sacarse algunos autos para llegar a la pole.
Pero en las primeras vueltas comenzaríamos a ver la realidad de varios equipos. El duelo interno entre Leclerc y Hamilton, abría un buen buffer de tiempo a favor de Russell, mientras que Antonelli no encontraba el ritmo de la pista, pasándose varias veces en algunas curvas. Con Hamilton doblegando a Charles, era turno de Max Verstappen, quien logró ponerse de tercero para luego regalarnos un duelo de antología versus Lewis Hamilton. Para muchos, el rendimiento de Verstappen en Austria fue realmente lo mejor de la carrera y estará por verse si Red Bull está dando la nota con un auto al nivel de Max.

Finalmente, este sería el punto más alto para la Scuderia. Ferrari no tuvo como contener la degradación de sus neumáticos y apenas podían sostener sus posiciones buscando cuidar sus mejoradas unidades de poder del calor, especialmente Charles Leclerc quien terminó la carrera en octavo lugar. Hamilton, quien parece ser el que entiende mejor el SF-26 a estas alturas del campeonato, se quedó mirando el podio en la quinta posición con problemas en los frenos (potencia dispar en las ruedas). Con McLaren la cosa parecía ser similar a la de Ferrari, pero con mejores herramientas para la carrera: Piastri pudo mantener su cuarto lugar con buen margen sobre Hamilton, pero tampoco tenía ritmo para ir a la punta. Lando Norris, de igual modo, daba caza a Leclerc para salvar un séptimo puesto.
El resto del mundo

El calor fue letal para Cadillac. Tanto Valtteri Bottas como Checo Pérez tuvieron amagues de incendio en sus autos y tuvieron que abandonar antes de que terminaran cocinados. Williams también pasa por un frustrante año, donde las esperanzas ganadas el año pasado se han esfumado carrera a carrera. Sainz abandonó por un problema eléctrico en la recta principal, mientras que Alex Albon fue prácticamente a pasear: las fichas están puestas en Azerbaiyán donde la escudería de Grove pretende revelar un paquete radical en el monoplaza. Los rumores hay que tomarlos como rumores, pero se dice que ambos pilotos andan buscando equipo nuevo.
Aston Martin ha sido la mayor decepción del año, incluso viéndose superados por los Cadillac varias veces. Lance Stroll abandonó por problemas en el sistema híbrido de su auto, mientras que Fernando Alonso terminó la carrera con dolorosas tres vueltas de desventaja.
Esto ha permitido ver brillar a los equipos del medio, como Audi, Haas, Racing Bulls o Alpine. En el caso de esta carrera, Racing Bulls cerraron el Top 10 con puntos de sus dos pilotos, lo que les permite acercarse a Alpine en el campeonato.
¿Qué viene ahora?
El gran circo de la Fórmula 1 se dirige hacia Reino Unido para disputar el Gran Premio de Silverstone entre el 3 y el 5 de julio, fecha que viene con carrera Sprint.
Kimi Antonelli llega puntero del campeonato con 171 puntos, seguido de George Russell con 131 y Lewis Hamilton con 125. Son los únicos tres pilotos con más de 100 puntos.