Hace unos meses, Volkswagen presentó en Chile el nuevo Tiguan mHEV, un modelo que no sólo incorporaba el primer motor microhíbrido para la marca, sino que definía la estrategia que se seguirá con el popular SUV: cambio de origen y electrificación.
Y es que desde el lanzamiento de la segunda generación del modelo en 2016, la marca propuso dos versiones diferenciadas por la carrocería, una corta fabricada en Wolfsburgo para Europa y una larga fabricada en México para Estados Unidos y Latinoamérica, modelo que se ofreció en Chile con tres corridas de asientos.

A mediados de 2025, la marca presentó en Chile la tercera generación, nuevamente traída desde México, pero aquella incursión acabó rápidamente para dar paso al mencionado Tiguan mHEV que se produce en Alemania. Y no sólo esa versión, ya que hacia fines de año llegará también el Tiguan PHEV, la versión híbrida enchufable que comercialmente se denomina Tiguan eHybrid.
Antes de su llegada, viajamos hasta el centro de Alemania para conocer la planta donde se fabrica en Tiguan y manejarlo por las espectaculares autopistas alemanas. Y esto es lo que pensamos.
Volkswagen Tiguan eHybrid: el tren motriz

Esta tecnología híbrida enchufable construida sobre la plataforma MQB Evo del grupo, está disponible en varios modelos de Volkswagen y ha sido ampliamente elogiada por su eficiencia y la muy buena densidad energética de su batería, y por lo mismo, puede homologar hasta 118 km de autonomía eléctrica.
Utiliza una batería de iones litio de 19,7 kWh de capacidad que es refrigerada por líquido de forma activa, y que va colocada bajo el piso del maletero. La marca indica que está garantizada durante 8 años o 160.000 kilómetros. Y se combina con una unidad de potencia colocada en posición transversal adelante.

El tren motriz combina un motor de combustión de 1.5 litros TSI, con 150 Hp de potencia y 250 Nm de par, con uno eléctrico de 116 Hp y 330 Nm, que está incorporado en la caja de cambios de doble embrague. El sistema total entrega 204 Hp y 350 Nm de torque en total, y la tracción es en el eje delantero.
Este mejorado sistema cuenta con mayor potencia de carga. En corriente continua puede llegar a los 50 kW, mientras que en alterna es de 11 kW, cifras más propias de los autos 100% eléctricos. Con esto, los tiempos de carga disminuyen significativamente, algo que se agradece cuando queremos hacer viajes. Durante nuestro recorrido por Alemania, cargamos la batería en cargador rápido y en menos de 25 minutos, lo que demoramos en tomarnos un café e ir al baño, subimos de 0% a 76%, y costó 11 euros.
Volkswagen Tiguan eHybrid: características exteriores

Vale decir que algunos salvo detalles, ambos modelos híbridos son idénticos en diseño y construcción, incluyendo el uso de la plataforma MQB Evo y las dimensiones relativamente compactas: 4,54 metros de largo, 1,84 metros de ancho y 2,68 metros entre ejes.
Fiel al estilo de una Volkswagen más moderna, que hemos podido ver en los modelos eléctricos de la gama ID o en productos actualizados como el Passat, esta generación del Tiguan luce más suavizada e integrada respecto de la generación anterior.
Se destaca por un frontal en dos secciones, con un elemento translúcido muy delgado que une ambos focos, con el logo central retroiluminado y una tira LED que delinea todo el frontal a lo ancho. La parte del parachoques lleva una gran toma de aire y cortinas laterales, en un conjunto integrado con piezas color piano black y elementos cromados.

En el perfil destacan sus formas musculosas, especialmente por la curvatura de los guardabarros y el tamaño de las ruedas, que en el caso de la unidad que probamos en Alemania, eran de 20 pulgadas con llantas bitonio. En la zaga se aprecian elementos que hemos visto dentro de la gama. Por ejemplo, los grupos ópticos van a lo ancho a través de una barra iluminada que une ambos focos, dejando en el centro el emblema de la firma. Más abajo destaca el nombre del modelo, así como un voluminoso parachoques decorado con una moldura negra.
Digamos que el diseño del Tiguan es muy alemán, limpio, técnico y minimalista, mucho menos recargado que antes, pero lleno de guiños modernos.
Nuestra unidad de pruebas tenía el acabado deportivo R-Line, destacando el logo R en los costados, grandes llantas de 20” con neumáticos Hankook de perfil bajo, LED 3D clic-clac, iluminación IQ Matrix Led, barras en el techo, sunroof panorámico, los mencionados logos iluminados y varios elementos del color carrocería, que era de un hermoso gris con tintes celeste.
Volkswagen Tiguan eHybrid: características interiores

El interior del nuevo Volkswagen Tiguan eHybrid incluye el diseño más minimalista que habíamos visto en la variante híbrida ligera a la venta en Chile, y una estupenda apreciación de calidad, tanto de los materiales utilizados como en los ensamblajes. No hay nada lujoso a la vista, pero la mezcla de materiales blandos al tacto, con las superficies aterciopeladas, e incluso las partes de piano black destacaban a primera vista.
Manejamos por más de 1.500 km una unidad que ya superaba los 10 mil km de uso, y no escuchamos ningún ruido molesto proveniendo de algo que estuviera suelto o mal ensamblado, y eso dice mucho de su calidad.
El diseño del tablero es horizontal, con un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, que ofrece una personalización bastante amplia de la interfaz y de los datos, y en nuestro caso, además teníamos un head-up display con efecto 3D que facilitaba mucho el manejo, esencial cuando se circula por ciudades y carreteras desconocidas.

El Tiguan eHybrid utiliza el sistema operativo MIB4, cuarta generación del sistema de infoentretenimiento de Volkswagen, que según la marca incorpora un nuevo software que destaca por su fluidez, los menús personalizables y una interfaz más intuitiva que su antecesor. El centro del conjunto es una pantalla multimedia de 14,9 pulgadas, con una resolución magnífica, y que pese a no tener casi botones físicos a la vista, ofrece un manejo realmente bueno, muy intuitivo, y una visibilidad sobresaliente incluso con el sol pegando desde arriba.
El Tiguan también incluye un dial sobre la consola central que incluye varias funcionalidades, como el volumen del audio, los modos de conducción o los colores de la iluminación ambiental. La posición de este dial es la misma que anteriormente tenía la palanca de cambios, hoy devenida en un mando satelital puesto en la columna de dirección, y que libera espacio valioso para dejar cosas.

Y es que a diferencia de los Tiguan anteriores, el interior ofrece múltiples especios donde guardar cosas, y asientos muy cómodos para viajes largos. Nuestra unidad de pruebas tenía ajuste manual de los asientos (a Chile va a llegar con asientos eléctricos), pero sí eran calefaccionados y con función de masaje, muy agradable tras largas horas de manejo.
La habitabilidad es realmente notable para las acotadas dimensiones del Tiguan. Los ocupantes de la fila delantera viajarán muy cómodos, pero también los harán los pasajeros traseros, con mucho espacio en altura y para las rodillas. Podrán disfrutar de salidas de aire independientes, un climatizador específico, un reposabrazos central con posavasos, y puertos USB-C para cargar dispositivos.
El maletero también es bastante generoso, aunque en este caso del modelo híbrido enchufable, la maleta baja de 600 a 490 litros. Nosotros pudimos meter dos maletas medianas, una grande y tres mochilas, gracias a sus formas más que aprovechables.
Volkswagen Tiguan eHybrid: impresión de manejo

Nuestro recorrido por Alemania fue largo. De Frankfurt a Wolfsburgo (360 km), de Wolfsburgo a Colonia (380 km), de Colonia a Heidelberg (260 km), de Heidelberg a Ingolstadt (340 km), y finalmente a Munich (80 km). En total, manejamos más de 1.500 km turnándonos con un colega de Ruta Motor.
Lamentablemente, no pudimos maximizar el uso de la electricidad por falta de organización para mantenerlo cargado siempre. En esas condiciones, casi sin soporte eléctrico, el Tiguan nos rindió alrededor de 13 km/litro. No parece mucho, pero vale recordar que las carreteras en Alemania no tienen límite de velocidad, y ese rendimiento lo conseguimos andando más cerca de los 160 km/h que de los 120 km/h. Mi velocidad tope fue de 180 km/h, y por varios kilómetros.
Hicimos algunos ejercicios de medición, y un tramo largo de unos 80 km lo recorrimos a 120 km/h, y el consumo medido fue de casi 17 km/litro. Vale recordar que los modelos híbridos enchufables del Grupo Volkswagen ofrecen los modos de conducción eléctrico e híbrido, y en este último, en ciudad y con plena carga eléctrica, el marcador nos indicó más de 40 km/litro. No pudimos medir los 118 km de autonomía eléctrica, pero leyendo a muchos medios europeos, todos indican que es posible incluso conseguir más.

Como hemos dicho reiteradamente, estas cifras son personales y variarán mucho dependiendo de quién maneje, del uso que se le dé al acelerador y la capacidad de recargar la batería con las frenadas regenerativas o el modo vela.
El manejo del Tiguan es todo lo que uno espera de un modelo de Volkswagen. Un auto refinado en su comportamiento, con una alta sensación de aplomo, muy estable en su conducción y, sobre todo, noble y fácil de llevar. No te sorprende con reacciones que no esperas.
Su puesto de conducción es alto siempre, pero aún así es posible ver bien hacia adelante del capó. La ergonomía es magnífica, con un volante grueso y de buen tacto, mandos al alcance de la mano, una alta sujeción para el cuerpo y, en esencia, un habitáculo muy cómodo para viajar.

En ciudad es posible manejar utilizando las ventajas de la frenada regenerativa y cuidando el acelerador para maximizar la eficiencia, o pisarlo con todo en autopistas para sacar lo mejor de los dos motores, y en ambos casos tendrás un manejo cuidado y de calidad, con una suavidad de marcha superlativa.
Cuando la batería se ha agotado, el motor térmico actuará con bastante suavidad y sin apenas ser percibido. Y en ese caso, el sistema intentará recargar la batería la mayor parte del tiempo, y poder continuar con su circulación sin emisiones ni sonidos.
Con este acabado R-Line, la dureza de la suspensión no impacta en el confort de marcha. Su rigidez es baja, ofreciendo una alta comodidad dinámica sin sacrificar la estabilidad y los balanceos de la carrocería. La dirección también es bastante suave, aunque transmite bien todo lo que pasa bajo las ruedas.
En resumen, un gran SUV, con un equipamiento muy completo, una buena amplitud interior, un comportamiento dinámico propio de un auto alemán, y una mecánica híbrida altamente eficiente. Ojalá que no llegue demasiado caro a Chile.
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