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Toma de Contacto: Volkswagen Golf GTI 2027

Viajamos a Sao Paulo y manejamos por un día completo al esperado hot hatch alemán que ya agotó su stock de 100 unidades en reserva.

Toma de Contacto: Volkswagen Golf GTI 2027

Yo seré muy sincero. Nunca he sido muy fanático del Volkswagen Golf GTI. En realidad no es que no sea fan, me encantan los autos icónicos, pero si me dieran a elegir un auto deportivo de uso diario, probablemente el GTI no sería el primero en mi lista. Y esto no es por creerme especial o por tratar de llamar la atención. Tengo muchísimos amigos y colegas que serían capaces de dar un órgano por un Golf GTI, principalmente porque es un auto elegante, sobrio, de excelentes capacidades dinámicas y que puede ser usado como un auto de uso diario o como un deportivo especial. Además tiene un aura icónica, no llama la atención innecesariamente y puedes convencer a tu familia que es una compra racional.

Pero yo lo encuentro un poco estéril. Es un auto que tienes que buscarlo en marchas cortas, a un rango medio de revoluciones, en caminos revirados: es donde el GTI aparece. Sin embargo, en el resto de las ocasiones, el GTI se siente plano y no como el hot hatch que debería ser: un auto entretenido antes que bien portado. Quizás el GTI ha caído presa de su propio encanto, porque siempre fue el más elegante entre sus pares, en varias de sus generaciones, donde con el tiempo fue "domesticándose".

Entonces yo creía que eso mismo era con lo que me iba a encontrar en este Golf GTI, que es el facelift de la octava generación y que además es 100% alemán. Pero como sabemos, Volkswagen ha metido mano en este auto, que es mi primer encuentro con esta generación. Tenemos 265 Hp de potencia, 370 Nm de torque y una nueva transmisión automática de doble embrague con siete velocidades. Hace el 0 a 100 en menos de 6 segundos y como buen deportivo lleva suspensión rebajada, llantas de 18" o 19", algunos modos de manejo y por supuesto, algunos trucos extra como un escape doble más sonoro, amplificación digital del sonido del motor y un modo de encendido llamado "Emotion Start" que levanta un poco las revoluciones y agrega algunos "pops & bangs" para impresionar a los amigos o para motivarse.

El equipo de Volkswagen nos esperó en el Aeropuerto de Guarulhos con una ruta planificada hacia Guararema, en cuatro unidades del GTI. Aquí, este auto es raro y especial, quizás incluso más exclusivo que en Chile, primero porque su valor comercial duplica al nuestro, acercándose a unos 80 mil dólares aproximadamente. Lo segundo es que, para comprar uno, debes ser fanático de los autos y tener una historia con la marca o el modelo, por ejemplo tener algún ejemplar anterior o ser coleccionista y/o entusiasta de los hot hatch o lo que sea. Aun así, las primeras 350 unidades se agotaron al instante y Volkswagen tuvo que pedir 150 unidades más: para la cantidad de autos que se venden en Brasil, 500 unidades sigue siendo una cifra tremendamente pequeña.

Las autopistas en Brasil son sinuosas, llenas de relieve y también, de fotoradares. Tampoco son muy amigos de señalar los cambios de vía, por lo que hay que ir alerta y el asfalto tampoco es el mejor, pero todo esto inmediatamente nos iría revelando parte de la personalidad de este auto. Sin embargo, al salir del aeropuerto, empecé a sentir cosas muy diferentes a las del último GTI que había manejado. Mentalmente uno comienza a hacer una especie de "benchmark" y aparecen varios autos, como el BMW 128Ti, el CUPRA León VZ, el Peugeot 308 GTI y uno de mis favoritos, el Hyundai Veloster N. Pero cuando uno comienza a entretenerse, las comparaciones comienzan a desvanecerse.

¿Entretenerse? ¿En una carretera? ¿Con un GTI? ¿Habrá estado mala el agua? No señores. Todo lo nuevo que tiene el GTI hace que sea una experiencia refrescante y mucho más despierta. Ya no es necesario ir a buscar el auto, porque hoy la entrega de torque y potencia es más elástica y enérgica. Puede ser que el modelo anterior sea menos refinado en suspensión y eso ayude en la lectura del asfalto, pero está tan bien resuelta que incluso hace que el auto se perciba más premium, quizás más cercano a un BMW que a un Hyundai, en el espectro previamente mencionado. Al tener una marcha más, tenemos relaciones más cortitas, lo que permite ir aprovechando más el torque del motor para siempre tener con que jugar, incluso si uno quiere ir recuperando velocidad tras un rebase o por si el camino permite un manejo más arriesgado.

Si, es cierto que los autos de hoy son más fáciles de manejar y eso no va a cambiar. Una cosa es que tan despierto sea el auto y otra es lo fácil que sea conducirlo. Hay autos despiertos, pero que tienen direcciones más pesadas y una transmisión manual. Aquí eché de menos la segunda, por muy rápida que sea la caja de cambios, pero me gusta este nuevo GTI, muchísimo, porque hoy puede ser incluso más refinado y ecológico que antes, pero ahora es más entretenido conducirlo, incluso en circunstancias menos deportivas. Tanto, que probablemente obviaras la enorme pantalla del sistema multimedia, algo que a todos les gusta criticar.

Equipado con audio Harman Kardon, butacas de cuero eléctricas y calefaccionadas, ADAS y luces con matriz de LED, el GTI es un auto que tiene un aura fuerte, ahora que está tan de moda el término. Puesta de sol, luces encendidas, una unidad de color negro, no me van a decir que no quieren uno. Terminamos la ruta de noche, en ruta hacia nuestro hotel y a enfrentarnos con el tráfico de Sao Paulo, algo que no nos importó en lo más mínimo con lo bien construido y equipado de nuestros GTI.

GTI VR6, el GTI ideal

La marca nos llevó al día siguiente a la fábrica de Sao Bernardo do Campo, la primera planta de Volkswagen fuera de Alemania y uno de los pocos complejos de la compañía donde pueden desarrollar un auto desde cero. Aquí se encuentra el Garagem Volkswagen, un museo lleno de autos clásicos que narran la historia de la compañía en Brasil, desde autos como el SP1, el Type 3 brasileño (1600), el Brasilia, el Variant, los modelos de Autolatina, hasta la línea de tiempo del Gol y varios modelos de edición limitada. Por supuesto, también hay Saveiros, Santanas, Kombis, Escarabajos y otros.

Y entre ellos, pudimos manejar varios, pero me voy a detener en un auto que probablemente muchos desearían conducir y que justamente puede ser uno de los mejores referentes de la familia Golf GTI. En Brasil, se fabricaron exclusivamente 100 unidades del GTI VR6 para la cuarta generación del Golf. Es un auto que sobrepasa los 200 Hp, que cuenta con caja manual de seis velocidades y que por supuesto, lleva el famoso V6 estrecho de 2.8 litros, en lugar del 1.8 Turbo que por entonces motivaba a los GTI. 

El "Mk.4" es para muchos el mejor de todos los Golf. Fue el que elevó el estándar de calidad y el que nos dejó un diseño atemporal muy reconocible. Este GTI VR6 lleva butacas de cuero, el famoso pomo con la pelota de golf y una placa decorativa, ya que es el modelo de preserie, usado para préstamos de prensa. Sabemos que Volkswagen ha desarrollado algunos Golf más potentes como el R32 y todos los modelos R que le siguieron, pero el espíritu del GTI creo que no está en esos autos de mayor potencia y prestaciones, sino que en uno más "terrenal": nunca los hot hatch fueron autos encaminados a ser superdeportivos, sino que autos vivaces y versátiles, un poco rebeldes. Y este GTI VR6 parece ser el mejor punto de encuentro de todas las cualidades que definen al Golf: refinado, versátil, potente, con personalidad y con una caja de cambios que te permite saborear cada subida del tacómetro.

Una lástima, eso sí, no haber podido manejarlo como corresponde en una pista, pero es de esos autos que te dejan una impresión especial, un lindísimo regalo para celebrar los 50 años de este icónico deportivo que demuestra que no es necesario tener mucha potencia más que una personalidad definida y potencia suficiente para que ir del punto A al punto B sea mucho más divertido.

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