Hace unas semanas, la FIA y la organización de la Fórmula 1 aprobaron varios ajustes en el reglamento de motores para la temporada 2027, pero esto ha obligado a realizar otras modificaciones en la duración de los Grandes Premios, y también en algunas áreas de los autos para poder tener un mejor espectáculo en la pista.
El más importante es sin duda la distancia que cubrirán las carreras en cada domingo de Gran Premio, pues pasarán de 305 a 290 kilómetros, lo que significará unas tres vueltas menos en el total de cada competencia, exceptuando Mónaco, que por su configuración desde hace años queda en 260,286 kilómetros.

Esta reducción se explica por la dificultad de colocar un tanque de gasolina más grande en los monoplazas actuales, y con el cambio de reglas que eleva la entrega de potencia del motor de combustión del 50% al 60%, dejando en 40% la del motor eléctrico, habrá un mayor consumo de combustible lo que haría imposible que los autos completaran una distancia más larga.
También, las transmisiones ya no tendrán que cumplir homologaciones, dando mayor libertad de desarrollo a los proveedores de este elemento fundamental para la gestión del sistema híbrido.

Otro de los cambios que habrá en 2027 es la eliminación de la regla de las 3 horas de duración total para el Gran Premio, que corre desde su primera arrancada. Lo que sí se mantiene es el límite de 2 horas de tiempo efectivo de carrera en pista. Además, habrá mayor flexibilidad para poder extender las Prácticas Libres que hayan sido afectadas por Banderas Rojas o alguna otra interrupción.
Los cambios en la reglas de motores para el próximo año le dará mayor protagonismo al motor de gasolina, dejando al propulsor de combustión entregando 536 caballos de fuerza (400 kw), mientras que el motor eléctrico se queda en 402 Hp (300 kw), entregando en total poco menos de 900 caballos en conjunto. Pero, sobre todo, busca evitar las caídas bruscas de potencia (en lo que se recarga la energía eléctrica) que pueden generar peligro de un accidente grave en la pista.