Test Drive: Mitsubishi Montero Sport 2017
15-02-2017 Reportes de Manejo

Test Drive: Mitsubishi Montero Sport 2017

La Montero Sport regresa al mercado de las SUV con nuevo estilo, gran espacio y credenciales offroad. ¿Podrá volver a reconquistar a su público?

Tras un lamentable y accidentado debut, la tercera generación de la Montero Sport debió ingresar a nuestro mercado calladita, por la puerta de atrás. No es algo a lo que esta SUV esté acostumbrada. Bien sabemos en Chile que hacia fines de los '90, la palabra SUV se comenzaba a posicionar en nuestros vocabularios, como denominación de un todo terreno, familiar, pero de diseño deportivo. Así fue como la Montero Sport de primera generación se transformó en uno de los SUV más deseados de Chile, reputación que lamentablemente fue decayendo conforme los crossovers y SUV de perfil más urbano comenzaban a tomar peso. Pero antes del boom que tuvo Hyundai con la Santa Fe, la Montero Sport era sin dudas el todo-terreno que todos quisimos. Tras una segunda generación capaz, pero deslavada con respecto a diseño, calidad y prestancia, vemos volver a la Montero Sport con el estilo que le hacía falta.

La nueva Montero Sport se lanzó el año pasado en 7 versiones, de las cuales nosotros tomamos el modelo 3.0 Limited 4x4 a un precio de $26.990.000.

Características técnicas y mecánicas

La nueva Montero Sport mide 1800 mm de alto, 4785 mm de largo y 1815 mm de ancho, con una distancia entre ejes de 2800 mm, un despeje de 218 mm y una capacidad de vadeo de 70 cm. Se sorprenderán de saber que la distancia entre ejes y el ancho son exactamente los mismos que en la Montero Sport G2, modelo que es más alto y más corto. Estas dimensiones se notan, especialmente en su diseño, más aerodinámico. Para tener una referencia, tomaremos un producto similar, la Toyota 4Runner, con 1780 mm de alto, 4820 mm de largo y 1925 mm de ancho, con 2790 mm de distancia entre ejes. La 4Runner termina siendo más grande, pero el diseño de la Montero la hace ver mucho más voluminosa. Ahora, tanto la 4Runner como la Montero Sport tienen aptitudes todo terreno dignas de una camioneta. Hay una tercera rival, que poco a poco cambió su perfil, la Nissan Pathfinder, transformada en un utilitario familiar de gran volumen, alcanzando los 5 metros de largo y los 2900 mm de distancia entre ejes, lo mismo para la Honda Pilot, discretamente más pequeña que la Pathfinder, pero siendo la más costosa de todas. Aparte de sus medidas estructurales, su maletero comprende 673 litros, mientras no se use la tercera corrida de asientos, ya que ahi solo podras disponer de 131 litros.

Montero Sport se oferta con dos motorizaciones, un nuevo propulsor diésel MIVEC de 2.4 litros, 178 Hp y 430 Nm de torque y un V6 de 3 litros, 207 Hp y 279 Nm de par, motor que migra de la generación anterior, claro que ahora se ofrece una nueva transmisión automática de 8 velocidades, la que trata de ayudar un poco en el tema del consumo, logrando según el 3CV 7,3 km/l en ciudad, 9,5 km/l mixto y 11,7 km/l en carretera, mediciones a las que nosotros, al menos en ciudad le sacaríamos 1,5 km/l. En carretera si se nota más la ayuda de la nueva caja automática. De todas maneras, los consumos se parecen bastante al de la Hyundai Grand Santa Fe, con un motor de 3.3 litros. La Toyota 4Runner se aleja, puesto que su V6 ya es de 4 litros, más torquero, pero más gastador.

Por estilo y diseño, es bueno volver a ver a Mitsubishi saludable. La Montero Sport puede que no sea del gusto de todos, pero que a nadie le quepa duda, de que llama la atención y que se aleja muchísimo de la época blanda que venía llevando la anterior generación, de rápido envejecimiento. El imponente frontal con la máscara Dynamic Shield le luce más que a la Outlander. De perfil, vemos como la cintura asciende en la parte trasera, efecto que logra entregar un estilo más dinámico, pero que también, y gracias a las formas más limpias, hace ver mucho cuerpo. Hacia atrás este efecto se acentúa con unos curiosos grupos lumínicos, muy delgados y que bajan hasta el final del portalón. En resumen, se logra un efecto muy voluminoso, muy agresivo, pero a la vez futurista y deportivo, más que tosco y que toma bastante distancia de la L200, que como sabemos, es de donde deriva.

Confort y habitabilidad

El habitáculo es amplio y muy cómodo en todas las plazas. Las terceras claramente son para menores, pero no son las más incomodas en las que nos hemos sentado. Volviendo hacia el volante, hay varios elementos que nos recuerdan a la L200, especialmente la parte superior de la consola. Claro que, al igual que con la máscara exterior, Mitsubishi ha hecho un buen trabajo en tratar de que no se note, especialmente con los ensambles en las puertas, la consola central y el muy bien logrado volante. Lamentablemente hay algunas terminaciones -plásticos, especialmente- que no nos gustan, porque lucen de baja calidad por el precio que se paga y no solo eso, sino que también parte de los componentes, como el sistema multimedia, tremendamente obsoleto en interfaz y usabilidad. El puesto de mando es alto, con buena visibilidad al frente, definitivamente no la mejor hacia atrás, aunque gracias a los radares y cámaras, se puede maniobrar bien.

Nuestra versión Limited comprende entre su equipamiento, acceso Keyless, encendido con botón, sunroof, freno de estacionamiento eléctrico, climatizador trizona, comandos al volante para el sistema de audio, computador a bordo y control crucero, el mencionado sistema de audio con pantalla touch, 6 parlantes, soporte para CD, MP3 y Bluetooth, tapicería de ecocuero, limpiaparabrisas y focos de encendido automático, entre lo más destacable.

A esto se suma un importante paquete de seguridad, que es donde la Montero Sport Limited más destaca. Este comprende frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS+EBD, 7 Airbags (frontales, cortina hasta la tercera fila, laterales y rodilla conductor), hill holder, asistente de frenado, asistente de estabilidad para remolque, control de tracción y estabilidad, control de descenso, radar de punto ciego, sistema de mitigación por aceleración involuntaria, sistema de mitigación de colisión frontal, anclajes ISOFIX, inmovilizador antirrobo, sensor y cámara de retroceso. Gracias a este espectacular paquete, es que la Montero Sport logró cinco estrellas en las pruebas de NCAP. Lamentablemente, buena parte de este equipamiento se pierde en todas las versiones, exceptuando las Limited, por lo tanto, si adquieres otra versión, tendrás solo que hacerte con frenos ABS, tres Airbags y sensor de retroceso, situación que es bastante lamentable.

Impresión de manejo

A muchos se les ha olvidado el tacto de un verdadero todo-terreno. Con el creciente mercado de crossovers y SUV, la Montero Sport debe ser actualmente de los pocos todo-terreno tradicionales que nos va quedando y por lo mismo, le apetecerá a cierto nicho de mercado, entendiendo que cada vez bajan más las ventas de modelos con tracción a las cuatro ruedas, favoreciendo a los de tracción delantera. Por lo mismo, la Montero Sport juega perfecto entre, digamos, una L200 y un Jeep Wrangler. La dirección no es muy comunicativa y la suspensión es de percepción flotante, pero más compuesta que en un Jeep, permitiéndote leer un poquito más, sumado a que la posición de manejo es más ergonómica y al menos psicológicamente y espacialmente nos produce menos estrés, porque se parece más a una camioneta moderna. Por si las dudas, la suspensión trasera es independiente, con 3 brazos. resortes y una barra estabilizadora.

En ciudad la Montero no oculta su tamaño, pero se comporta de manera estable para un todo-terreno. En carretera y especialmente en curvas es cuando aparecen todos los defectos de un todo-terreno tradicional de carrocería sobre chasis, con un excesivo roll lateral. Nuestro consejo es manejar suave, sin realizar maniobras muy bruscas, porque si bien el modelo Limited cuenta con las asistencias correspondientes, el bamboleo en curvas más cerradas es un poco acentuado. En caminos no asfaltados se hace un poco áspera, pero hay que recordar que este auto no es un crossover. Se lo perdonamos.

Sobre el V6 de 3 litros, se percibe una entrega suave. Nos parece que es una unidad de desempeño algo obsoleta, sobretodo considerando que hay motores más pequeños y con Turbo que pueden acercarse a sus cifras. Si bien es un propulsor que cuenta con bastante desarrollo, le queda algo pequeño a la Montero Sport. Esto tambien se debe a que el motor presenta globalmente dos especificaciones distintas y para cumplir con la norma Euro 5, este debe bajar su rendimiento. Nosotros preferimos como opción el propulsor Turbodiésel, con 430 Nm, los cuales se pueden obtener a menores revoluciones que en la variante bencinera, a la cual le cuesta moverse. La caja de cambios con 8 marchas ayuda, pero ayudaría más si fuese más rápida aún.

Ahora, sobre la tracción, aquí no tenemos nada que discutir. El sistema de tracción Super Select 4WD II, ofrece como de costumbre, además de los clásicos modos 2WD y 4WD (4H), dos modos extra, que permiten bloquear el diferencial central, llamados 4WD 4H Lock y 4WD 4L Lock. Ambas primeras se pueden activar bajo los 100 km/h, sin embargo, para bloquear el diferencial central hay que detenerse. El sistema Super Select se asocia con un modo Off Road, el cual recalibra la sensibilidad del acelerador, caja de cambios y frenos, para un manejo que permita más detalle y control sobre la maniobra.

Conclusión

La Montero Sport es el producto de la suma de sus partes. En algunos aspectos se percibe obsoleta, pero es el costo que se paga por tener un auténtico todo-terreno. Hay muchos aspectos imperdonables, como son los pocos elementos de seguridad en las versiones que no son Limited y la calidad de algunos plásticos interiores, además del pobre y anticuado sistema multimedia. Para el precio que se paga, que es bastante, son cosas que deberían estar resueltas. 

Por otro lado, estamos ante un SUV muy atractivo, que sin dudas llamará la atención. Y si bien su precio es bastante en las versiones tope, les sorprenderá saber que es bastante menos (versiones desde los $19.9 millones) que lo que ofrece Hyundai (desde $29.5 millones) y Honda (desde $27 millones). Toyota se arranca con una competitiva versión de la 4Runner en $22.990.000, sin tracción y sin tanto equipamiento de lujo, aunque con mejor seguridad y motor más grande, despegándose después con una segunda versión en los $27 millones. En ese sentido, las versiones Limited se transforman en una excelente opción si andas tras la pista de un SUV grande, muy seguro y espacioso, además de ser más capaz como todo-terreno que algunos de sus rivales. Pero entre nosotros, es mejor el Diésel como propulsor.

Fuera de las impresiones más técnicas, es bueno ver a la Montero Sport de tercera generación recuperar las razones principales de su éxito y recordación a nivel nacional, buena capacidad off-road, habitabilidad funcional para la familia, pero con un estilo deportivo más personal.

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