Novedades

La SoapBox Race de Red Bull abre inscripciones para su edición 2020 en Santiago

La carrera cuesta abajo con autos locos creados por mentes creativas volverá a Santiago y las inscripciones están abiertas hasta el 30 de septiembre.

La SoapBox Race de Red Bull abre inscripciones para su edición 2020 en Santiago

Red Bull, como quizás sepas, tiene una fama por sus competencias cuesta abajo en bicicletas, pero ahora extrapolaron esta modalidad a un formato de carrera mucho más loco y creativo, la SoapBox Race, que ahora abre nuevas inscripciones para su edición 2020 en Santiago.

En 2016 se corrió una segunda SoapBox Race en La Reina, Santiago, pero esta vez la tercera edición de la carrera se desarrollará en el cerro San Cristóbal, donde 40 autos fabricados a base de ingenio deberán competir en contrarreloj para llegar a la meta en el menor tiempo posible. La fecha oficial del evento no ha sido informada, pero sí se sabe que será en abril del próximo año.

El proceso de inscripción inicia en la página de los autos locos, donde se debe descargar un formulario a rellenar con los datos correspondientes y un dibujo tentativo del diseño del auto que competirá en la carrera. Luego se puede entregar el formulario escaneado al correo electrónico indicado en la página de inscripción o enviado por carta a Red Bull Chile, a la dirección Los Abedules 3085, piso 5, Vitacura, Santiago.

Los formularios serán recibidos hasta el 30 de septiembre, dado que durante octubre se hará una selección de 50 modelos, los que luego serán sometidos a una votación popular que determinará los 40 vehículos que participarán.

El reglamento de para los carros de competencia indica que todos deben usar propulsión humana, es decir, nada de motores, ni a combustión interna ni eléctricos. Los carritos no pueden medir más de 1,8 metros de ancho y 3,5 metros de alto, con una altura libre al suelo máxima de 20 centímetros y mínima de 2 centímetros. Es deseable que el carro esté hecho de materiales reciclados y reciblables después del evento también.

En cuanto a reglas para el auto no hay más que esas, por lo que hay espacio prácticamente libre para la imaginación y a la creatividad, que en ocasiones anteriores ha llevado a los equipos a usar artículos como un piano y hasta una celda de cárcel.

Joaquín Navarro recomienda

¿Qué opinas? Cuéntanos