Uno de los lanzamientos que más alegres nos puso fue el Toyota 4Runner 2026. Es un auto muy apreciado por su tipología SUV, pero por conservar muy buenas aptitudes off-road. Sin embargo, su popularidad incluso lo llevó a ser un avistamiento recurrente en la ciudad. Claro que en esta nueva generación, Toyota decidió premiar a sus fanáticos con un diseño más muscular, con guiños menores a sus antepasados y también con las ventajas de la plataforma TNGA-F, compartida con la camioneta Tacoma y también con otros modelos como el Land Cruiser Prado.
El gran problema que tiene esta 4Runner en su versión SR5 es su precio, demasiado alto para lo que ofrece. Si, es grande, potente, confiable, pero con terminaciones muy básicas que solo será bien recibidas por entusiastas del off-road y no por el cliente más sensato que quiere sacar el máximo partido de su dinero.
Toyota 4Runner SR5: dimensiones y diseño

- Largo: 4.950 mm
- Ancho: 1.980 mm
- Alto: 1.850 mm (descargada)
- Distancia entre ejes: 2.850 mm
- Maletero (carga completa, hasta el techo):
- 192 litros con todos los asientos arriba
- 918 litros con la tercera fila abajo
- 1.818 litros con todos los asientos abajo
4Runner es verdaderamente imponente. Su diseño probablemente es uno de los atractivos más grandes que tiene, ya que conserva su silueta de siempre, pero con pasos de rueda más musculares, una trompa de parrilla alargada, llantas bitono de 18" y las ventanas traseras que se curvan hacia el techo, un gran toque retro. En la luneta no puede faltar el parabrisas retráctil, ideal tanto para generar una sensación de apertura cuando vamos con todas las ventanas abajo, pero también es un detalle práctico que sirve para cargar cosas en el maletero o para llevar cosas más largas.
Sumado a su color azul ahumado, entrega una vibra clásica muy especial. La miran bastante en la calle

Entre sus características, encontramos barras en el techo que aguantan 350 kilos (75 kilos solo en movimiento), iluminación LED, manillas y espejos en color negro plástico y una parrilla específica, así como gancho para remolque y vidrios tinteados. La versión Limited tiene más piezas del color de la carrocería, llantas de 20", una parrilla diferente, iluminación LED bifocal y hasta un maletero con apertura eléctrica, algo raro que no sea considerado equipamiento base.
Las pisaderas laterales también son equipamiento del modelo Limited, pero por alguna extraña razón, nuestra unidad de prueba las llevaba.
Así entonces Toyota logra diferenciar a sus dos perfiles de usuario: los que quieran un auto más austero para poder exponer a los elementos naturales con menos miedo, escogerán a la SR5. En cambio el usuario que busca una experiencia más elegante y lujosa, optará por la versión Limited que además viene con neumáticos de perfil más delgado.
Importante de señalar es que durante el lanzamiento, Toyota mencionó que 4Runner vendrá con tres filas de asientos. Nuestra unidad no contaba con ella, lo que libera espacio para un gigantesco maletero de más de 900 litros de capacidad hasta el techo.
Toyota 4Runner SR5: interior y equipamiento

Por dentro tenemos opiniones encontradas. Por un lado entendemos al entusiasta, pero también al cliente sensato. El entusiasta estará feliz de saber que su nueva 4Runner SR5 es realmente austera. No tiene asientos eléctricos, no tiene tapiz de cuero sintético y todo es un mar de plástico duro y barato, aunque con algunos detalles engomados o de color metalizado. El cliente sensato se espantará al saber que así luce el interior de un auto de 53 millones de pesos.
Donde Toyota si innovó es en el diseño, tomando todo prestado de la camioneta Tacoma, con un estilo moderno, robusto pero tremendamente funcional: perillas grandes, muchísimos botones y todo a la mano, como debe ser.
Aunque la 4Runner es austera en sus acabados y detalles de confort, no prescinde de lo básico, como aire acondicionado, Smart Key con botón de encendido y hasta un clúster digital de 7", acompañado de una interfaz multimedia de 8" con cámara en 360°, Apple CarPlay y Android Auto: curiosamente, estos tres últimos elementos no estaban habilitados en nuestra unidad, lo que nos hace suponer que se trataba de una unidad de homologación (ahora nos hace sentido la falta de la tercera fila de asientos y las pisaderas).
La posición al volante es alta y relativamente cómoda, aunque el volumen del SUV hace que se generen varios puntos ciegos, en especial el espacio que cubren los espejos hacia el frente. El espacio en las plazas traseras, salvo por el "lomito" del cardán, es amplio igualmente, de buen ancho.

Para todos los que echan de menos el equipamiento que debería llevar la 4Runner por 53 millones de pesos, tendrán que escalar a la versión Limited, con climatizador dual, asientos eléctricos y climatizados, tapiz de cuero sintético, un clúster digital más grande y hasta sunroof.
Sobre el sistema multimedia, es algo rudimentario. Es fácil de entender y de usar, pero es lento y poco atractivo: parece de hace 10 años atrás.
Donde Toyota no hizo sacrificios, es en el estándar de seguridad. 4Runner equipa 8 airbags, control de tracción y estabilidad (A-TRAC + VSC), sensores de luz y lluvia, además de un paquete de ADAS con frenado autónomo, control crucero adaptativo, asistente de detección de carril, monitor de punto ciego, entre otros. Esto si está muy bien.
Toyota 4Runner SR5: motor y manejo

Junto con el cambio de plataforma y de diseño, Toyota estrena en 4Runner un motor 2.4 Turbo de cuatro cilindros con inyección dual (directa e indirecta). Este motor tiene la misma potencia del V6 que empleaba la generación anterior, 278 Hp, pero aumenta su torque hasta los 430 Nm. Quizás le falta muscularidad, algo de sonido que demuestre esa potencia, pero de que la tiene, la tiene.
También es un motor más eficiente y que logra mejores consumos. Se asocia a una caja automática de 8 velocidades, con 3 modos de manejo (Eco, Normal, Sport) en el modelo SR5 y 5 modos de manejo en el modelo Limited (se agrega Comfort y Sport+). También tiene un modo para remolque.
El sistema de tracción es de tipo Part Time, con un selector electrónico y un diferencial central LSD Torsen variable en relación 40/60 a 58/42.
Como upgrades, tenemos una dirección con asistencia eléctrica y amortiguadores activos en el modelo Limited, los cuales ajustan la dureza de manera automática. Vale mencionar que el eje trasero, aunque es rígido, cuenta con suspensión multilink de 4 brazos. En nuestro caso, con la versión SR5, todo era convencional.
El consumo homologado del 4Runner es de 7,2 km/l en ciudad, 9,3 km/l en ciclo mixto y 11,3 km/l en carretera. Durante esta prueba, los consumos anduvieron en el orden de los 6-7 km/l en ciudad y no más de 10 km/l en carretera. En algunas condiciones se alcanzaron los 12 km/l, como son algunos tramos urbanos con autopista.

Andar en la 4Runner es tal cual como andar en una camioneta, solo que con algo de mayor aislación y confort. Aun así, creo yo que en esta generación se buscó mejorar la estabilidad, por ende se percibe algo más firme en impactos cortos, como baches o calaminas. Aun así, tiene buena elasticidad y recorrido que le permite sentirse a sus anchas en terrenos complicados. No hay miedo a la hora de enfrentar terraplenes o trepadas, siempre que quites el deflector aerodinámico frontal. Es cosa de poner 4L y la 4Runner va a trepar lo que sea. Además cuenta con la ayuda del sistema A-TRC, que es el control de tracción activo de Toyota, el cual actúa con la tracción activada y emula el funcionamiento de diferenciales LSD, bloqueando las ruedas que derrapan, controlando la aceleración en marchas cortas o permitiéndoles a las ruedas que giren un poco en caso de ser necesario.
Durante el lanzamiento de 4Runner, realizamos una prueba off-road técnica en Nido de Cóndores, incluyendo mucho barro, trepadas y curvas estrechas con baches e inclinaciones. Nada le hizo daño e incluso, salir del pozón de agua con barro, solo requirió pisar un poco más el acelerador para que el A-TRC y la tracción la sacarán fácilmente.
Sin embargo, la 4Runner no es un SUV refinado y pulido: no esperes el comportamiento de un RAV4. La dirección es más reactiva, pero de tacto algo vago y la transmisión, aunque tiene ocho velocidades, solo es suave cuando eres suave. Los frenos son buenos en ciudad, pero en velocidad el ataque de los frenos se siente un poco más largo de lo que realmente frena. Debemos recordarte que por mucho que la 4Runner hoy tenga una mejor plataforma, sigue siendo una Tacoma carrozada, o sea un pick-up y eso se nota mucho más en esta versión SR5 que es bastante austera.
Toyota 4Runner SR5: resumen

Toyota pasó de ser la marca más aburrida a la marca más entretenida para entusiastas. El 4Runner es prueba de ello, porque justamente es un modelo que no se aleja de su herencia. Siendo más eficiente y tecnológica, su diseño es más muscular y atractivo, además de no perder ninguno de sus rasgos identitarios. Es justamente lo que cualquier fanático del modelo esperaría y eso incluye tanto las cosas buenas como las malas, porque si eres "jeepero", jamás te van a importar los lujos como los asientos de cuero, los plásticos suaves o incluso el portalón eléctrico: entre más simple y rudo, mejor.
El problema es que es un vehículo muy caro, donde en el caso de la versión SR5 solo estas pagando la capacidad off-road, el tamaño y la confiabilidad. Por casi 53 millones de pesos, tu esperas un auto con equipamiento premium. Y ese equipamiento solo lo vas a encontrar en la versión Limited que se acerca a los 59 millones de pesos. O sea, el 4Runner no es una alternativa para quienes buscan un SUV familiar cómodo, sensato y bien equipado, sino que para los que les gusta la aventura y aparte, tienen familia.
Ahora, el 4Runner está en un segmento solitario, donde su único rival es el Jeep Wrangler. Si quieres algo con la misma capacidad y una mejor relación de valor, tendrías que buscar en GWM con un Tank 300 o Tank 500. Si no te gustan las marcas chinas, solo te queda el Toyota Land Cruiser Prado, al mismo precio del 4Runner Limited y por bastante más, un Ford Bronco.
Si eres "jeepero extremo", por supuesto que este review te va a parecer un chiste, puesto que es más fácil comprar una camioneta usada y gastar lo que te queda de dinero en piezas de aftermarket para modificarla a tus anchas. Pero si te gusta el overland o quieres un vehículo que haga un poco de las dos cosas y que sea más confiable que un Jeep, no hay como perderse con el 4Runner, un SUV que nos encanta a todos los que nos gustan los autos y los todo-terreno de verdad, pero con un precio que espanta y que quizás no es la opción más sensible si también te gustan los lujos y las amenidades modernas.