China y la Unión Europea alcanzaron un consenso clave sobre los compromisos de precios aplicables a los vehículos eléctricos de batería (VEB) exportados al mercado europeo, un acuerdo que podría sustituir los aranceles antisubvenciones impuestos por la Unión Europea (UE), y reducir las tensiones comerciales en torno a la electrificación del sector automotriz.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de emitir disposiciones generales dirigidas a los exportadores chinos de vehículos eléctricos hacia la UE. Estas orientaciones permitirán a las empresas cumplir con los requisitos europeos de manera alineada con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), y responder a las preocupaciones regulatorias del bloque comunitario.
Antecedentes del conflicto comercial

En 2024, la Unión Europea impuso aranceles antisubvenciones a los vehículos eléctricos de batería fabricados en China, tras concluir una investigación sobre el apoyo estatal al sector. Las medidas incluyeron tasas adicionales de hasta el 35,3%, que se sumaron al arancel estándar del 10% aplicado a las importaciones.
China expresó su desacuerdo con estas medidas calificándolas de proteccionistas. En este contexto, en enero de 2026, el Ministerio de Comercio de China emitió una notificación oficial sobre el progreso de las consultas bilaterales con la UE en relación con el caso antisubvenciones.
De acuerdo con el Ministerio de Comercio chino, el acuerdo alcanzado se basa en el respeto mutuo. La Unión Europea publicará un Documento de Orientación sobre la Presentación de Ofertas de Compromiso de Precios, en el que se detallará cómo las autoridades evaluarán cada propuesta presentada por los fabricantes chinos. Además, aseguró que estas ofertas serán analizadas de manera objetiva, justa y no discriminatoria, siguiendo criterios legales uniformes y en cumplimiento con las normas de la OMC.
Aunque la notificación oficial no confirma explícitamente la eliminación de los aranceles antisubvenciones vigentes, la Cámara de Comercio de China para la Importación y Exportación de Maquinaria y Productos Electrónicos (CCCME) informó que la Comisión Europea se comprometió a revisar de forma objetiva las solicitudes presentadas por las empresas chinas.

Según la CCCME, las empresas que cumplan con los requisitos establecidos podrán sustituir los aranceles antisubvenciones por compromisos de precios. En la práctica, la Unión Europea establecerá un precio mínimo de importación para cada fabricante chino de vehículos eléctricos de nueva energía (NEV) que exporte al mercado europeo.
Expertos de la Cámara de Comercio china calificaron este avance como un “aterrizaje suave” del conflicto comercial, al ofrecer una alternativa negociada que reduce el impacto de los aranceles y aporta mayor previsibilidad a las marcas chinas que operan en Europa.
Este acuerdo preliminar podría reconfigurar el acceso de los vehículos eléctricos chinos al mercado europeo, favoreciendo un entorno más estable para la competencia, la inversión y la transición hacia la movilidad eléctrica. Al mismo tiempo, permite a la UE mantener mecanismos de control sin recurrir exclusivamente a medidas arancelarias punitivas.