Con la presencia de los pilotos Max Verstappen, Isack Hadjar, Liam Lawson y el novato Arvid Lindblad, así como los jefes de equipos y directivos de Red Bull Racing y Ford Motor Company, se presentaron en Detroit los nuevos modelos de ambas escuderías de cara a la temporada 2026 de la Fórmula 1. Su presencia en Detroit no es aleatoria, considerando que desde este año contará con el apoyo de Ford para desarrollar la nueva unidad de potencia.
La firma del óvalo azul ha estado fuertemente ligado al automovilismo desde sus inicios, y por eso, regresar a la máxima categoría tras 22 años resulta más que estimulante para todos. La firma formará parte de Red Bull Ford Powertrains, la empresa dedicada a diseñar, desarrollar y construir la unidad de potencia de Red Bull y Racing Bulls.

Históricamente, Ford ha sido uno de los constructores más exitosos en la historia de la F1, participando con motores que le han reportado nada menos que 176 triunfos, 13 campeonatos de pilotos y 10 de constructores, pero fue en 2004, cuando vendió la escudería Jaguar Racing a la compañía Red Bull, que marcó su salida de la parrilla de la F1.
No fue hasta 2023 que la escudería llegó a un acuerdo con el fabricante norteamericano, donde sus ingenieros jugaron un rol clave en el desarrollo de un nuevo motor turboalimentado de 1.6 litros apoyado por un sistema híbrido.

"Los sistemas de alto voltaje y el software de batería que estamos perfeccionando para 2026 son, literalmente, los planos de los autos y camionetas que nuestros clientes conducirán a diario”, declaró Will Ford. “Somos Ford y no solo estamos en la F1 para coleccionar trofeos. Estamos ahí para diseñar vehículos Ford más capaces”.
Producto del gran cambio de normativas de la F1 que empieza a regir a contar de este año, cerca de la mitad de la potencia de un auto de Fórmula 1 durante una vuelta al circuito, provendrá de un sistema híbrido que tiene una potencia de 470 Hp, la que es tres veces mayor que el actual. Ford ha llegado a aportar hasta 12 piezas específicas para el motor, mientras que Red Bull se apoya en la escala y la experiencia en ingeniería que tiene Ford.

Respecto de los monoplazas, las unidades expuestas en Detroit eran maquetas ilustrativas, pero la presentación permitió anticipar algunas características del concepto que dominará la Fórmula 1 esta temporada: los autos serán más pequeños, más livianos y con diferencias notables en el diseño aerodinámico.
El Red Bull Racing mantiene una continuidad estética respecto a temporadas anteriores, con predominio del azul oscuro y detalles en rojo y naranja, colores que forman parte de su identidad. Racing Bulls, en cambio, apostó por el blanco como tono principal, acompañado por acentos en azul, rojo y naranja, manteniendo su línea visual distintiva como equipo satélite.