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Chevrolet electrifica la Captiva con dos versiones enchufables

La marca amplía la gama del SUV fabricado en China con las variantes eléctrica e híbrida enchufable.

Chevrolet electrifica la Captiva con dos versiones enchufables

Con casi 20 años en el mercado chileno y miles de unidades rodando por las calles de nuestro país, la Captiva es un nombre propio en el portafolio de Chevrolet. Lanzada a fines de 2007 en su primera generación procedente desde Corea del Sur, el modelo fue actualizado tres veces hasta que en 2019 aterrizó la segunda iteración, esta vez procedente de China. Aquel modelo ya recibió una actualización menor a mediados de 2024, mientras la marca preparaba la electrificación del modelo.

Pues bien, con algo de retraso respecto del anuncio inicial (debería haber llegado en noviembre), Chevrolet lanza en Chile las nuevas Captiva EV y Captiva PHEV, modelos que complementan la gama de vehículos electrificados de la marca. Se trata del quinto modelo eléctrico puro (BEV) y el primer híbrido enchufable (PHEV), y que convivirán, al menos por 2026, con las versiones gasolineras de Captiva (XL).

En versión única de equipamiento denominada Premier, la Chevrolet Captiva PHEV tiene un precio bonificado de $26.990.000, mientras que la Captiva EV se ofrecerá por $28.990.000. La marca pretende vender entre 30 y 35 unidades mensuales de ambos modelos.

¿Cómo es el exterior de los Chevrolet Captiva PHEV y EV?

Ambos modelos son parte de la estrategia de GM de tomar productos desarrollados para China y venderlos en diferentes lugares del mundo bajo la marca Chevrolet. En este caso, la Captiva EV y PHEV se basan en el Wuling Starlight S, modelo fabricado por este joint venture entre General Motors y SAIC.

Por lo mismo, no comparten nada con la Captiva XL, ni diseño exterior ni dimensiones, ya que nace de un modelo totalmente distinto, el Baojun 530. 

Captiva XL y Captiva EV (foto creada con IA).

Ambos comparten prácticamente el mismo diseño, salvo los respectivos emblemas en los laterales y portalón que la identifican cómo un producto eléctrico (EV o PHEV), y porque la versión 100% eléctrica se ofrecerá con techo negro, mientras que la PHEV tendrá la carrocería completa en un mismo tono, que por cierto, son cuatro colores para los dos: blanco ceniza, plata champagne, gris oscuro y azul denim.

Captiva tienen un diseño moderno y con énfasis en el cuidado aerodinámico, lo que se ve en el frontal cerrado y el spoiler trasero.

La parrilla tiene un tono negro brillante, con manillas, paragolpes y espejos del color de la carrocería, barras de techo en color negro,  faros LED delanteros y traseros, neblineros traseros y luces diurnas, vidrios traseros tinteados, y llantas de 18 pulgadas.

Tanto la versión EV como la PHEV comparten las dimensiones: 4.745 mm de largo, 1.610 mm de ancho, 1.675 mm de alto y 2.800 mm entre los ejes, con un maletero con capacidad para 532 litros. 

¿Cómo es el interior de los Chevrolet Captiva PHEV y EV?

En el interior toma muchos elementos a los que nos tiene acostumbrada la industria china de autos electrificados, incluyendo la ausencia de botones físicos, la consola central flotante, la pantalla central de 15,6 pulgadas puesta en voladizo y el clúster digital de 8,8" tipo tablet.

Es un ambiente moderno y da la sensación de estar bien construido, con materiales suaves al tacto y tapiz de cuero sintético, que como novedad, podrá perdirse en color beige, además del tradicional negro.

Pese a que estas Captiva se ofrecerán exclusivamente para cinco ocupantes, el habitáculo es amplio, con generoso espacio para tres pasajeros en las plazas traseras, y una buena sensación de habitabilidad gracias a un gran techo panorámico.

El sistema multimedia MyLink utiliza una enorme pantalla que cuenta con barras de acceso directo en el costado y abajo, lo que facilita la interacción. Pese a no tener botones físicos, resulta muy amigable para quienes no conocen su operatividad. Lo único que podemos lamentar es que la conectividad a Android Auto y Apple CarPlay es a través de cable, pero la marca anunció que a mediados de año debería llegar la actualización del sistema para operar wireless.

En cuanto a equipamiento, ambos modelos ofrecen espejos exteriores eléctricos, abatibles eléctricamente y calefaccionados, luces automáticas, aire acondicionado digital, volante multifunción, sensor de lluvia, asiento del conductor con regulación eléctrica, sunroof, sistema keyless, portalón trasero eléctrico, audio con 6 parlantes y cuatro puertos USB.

En cuanto a seguridad, ambas versiones se ofrecen con  6 airbags (2 frontales, 2 laterales y 2 de cortina), control de tracción, sensores delanteros y traseros con cámara de retroceso, anclaje para sillas, luces adaptativas, asistente de arranque en pendiente, control de descenso, asistente de frenado inteligente y un paquete de asistencias a la conducción del sistema Chevrolet Intelligent Drive: sensor, alerta y corrección de cambio de carril con asistencia inteligente, detección de obstáculos y peatones delanteros y posteriores, control de crucero adaptativo, sensor y alerta de colisión frontal con asistente inteligente de frenado, entre otros.

¿Cómo es la mecánica de los Chevrolet Captiva PHEV y EV?

Sorprendentemente, ambos trenes motrices entregan las mismas cifras de performance: 201 Hp de potencia y 310 Nm de torque. Eso sí, se consiguen de diferente manera.

La Captiva EV monta un motor eléctrico delantero que genera 150 kW y se alimenta de una batería LFP de 60 kWh de capacidad. Con ella, la marca homologa 318 km de autonomía en la medición WLTP (415 km en ciclo NEDC). 

Cuenta con capacidad de carga rápida de 120 kW de potencia a través de un puerto de carga tipo 2, y admite carga de corriente alterna de 6.6 kW. La marca no entrega los tiempos de carga. 

La Captiva PHEV combina un motor a gasolina de 1.5 litros aspirado con un motor eléctrico delantero para generar los mismos 201 Hp. El sistema eléctrico utiliza una batería de 20,5 kWh de capacidad, con la que ofrece una autonomía de 90 km en modo eléctrico (ciclo NEDC) y de más de 1.000 kilómetros considerando el estanque de gasolina. 

La batería LFP puede ser recargada con corriente continua tipo CCS2 hasta 24,6 kW de potencia o corriente alterna con una potencia de hasta 6,6 kW. 

Ambos modelos utilizan un chasis con suspensión independiente en ambos ejes (McPherson adelante y muelles helicoidales atrás), frenos de disco en las cuatro ruedas y una dirección de piñón y cremallera con asistencia eléctrica. 

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