Los problemas de diseño y confiabilidad del motor EB2 Puretech que utilizan algunos modelos de Peugeot, Citroën, DS Automobiles y Opel, ha significado un duro golpe a la imagen (y según ellos, la confianza y credibilidad) de las marcas del Grupo Stellantis. Y hoy, después de muchos años de descrédito y escasa comunicación con sus clientes en el mercado chileno, el grupo decide tomar cartas en el asunto anunciando un plan que busca mejorar la respuesta ante las fallas constantes del bloque de tres cilindros.
Lanzada en 2012 por el entonces Grupo PSA, la serie EB ganó mucha popularidad por su alta eficiencia y buena entrega de potencia, especialmente el código EB2, que corresponde a los motores de tres cilindros y 1.2 litros, con potencias entre 75 y 130 Hp. Estos motores emplean tecnologías de inyección directa de combustible, turbocompresores de bajo peso y una gestión optimizada de la combustión para mejorar la eficiencia energética.
Por todo ello, fue elegido Motor del Año en diversos países de Europa, antes que se destapara una falla de diseño que derivó en un escándalo que, 12 años después de los primeros casos, sigue golpeando la imagen de las marcas, especialmente de Peugeot, la más expuesta de todas.

La correa. (Imagen: Aaron's Auto)
El principal problema reportado es el desgaste prematuro de la correa de distribución, que por diseño va sumergida en aceite para mejorar su lubricación y reducir el ruido. Al parecer, la calidad de la correa implicó un deterioro mucho más rápido de lo esperado, provocando que pequeñas partículas de goma se desprendieran y llegaran al circuito de aceite, afectando el buen funcionamiento del motor e incluso causando fallos graves, como la pérdida de potencia.
Pero no fue sólo ese problema, ya que se han reportado miles de casos de consumo excesivo de aceite, lo que puede derivar en una falta de lubricación adecuada y, en casos extremos, en daños importantes al motor.
Quienes trabajamos en esta industria sabemos que las fallas en los autos son más comunes de lo que parecen, y por ello existen los "recalls" preventivos. Pero muchas veces, el problema mayor radica en la mala respuesta de la empresa y la forma en que gestionan la crisis, más que en el fallo mismo. Y esto es lo que le sucedió a Stellantis.
En lugar de asumir un problema de diseño y desarrollo, y llamar a un sensato "recall" para cambiar las correas, el fabricante decidió obviar los problemas y traspasar a los usuarios los costos relacionados con los fallos, derivando en reparaciones muy caras para los propietarios. Esto derivó en una acumulación de demandas en Europa y la creación de agrupaciones especiales como la Asociación de Afectados Stellantis (Afestel).
Pese a que en el Viejo Continente el grupo ha tomado cartas en el asunto, creando una plataforma especial para acreditar los fallos y gastos asociados, muchos de estos casos han prescrito debido a la complejidad que implica hacerlo. Y las demandas en contra del grupo se han acumulado en todos los países.
La apuesta de Peugeot

Si vas a comprar un modelo de Stellantis, opta inmediatamente por las versiones híbridas (MHEV) que ya vienen con cadena y estos cambios.
Y aquí aparece al nuevo CEO de Peugeot, Alain Favey, quien en marzo pasado admitió que la marca francesa tiene una imagen muy negativa vinculada a la fiabilidad de sus motores, y especialmente debido a una mala gestión de la crisis. Y esto ha llevado, según Favey, a que miles de clientes abandonaran la marca hacia la competencia.
"Hay algo que hacíamos entonces que no hacíamos muy bien", dijo en conferencia de prensa, anunciando un nuevo plan global que busca acercar la marca a los clientes que han sido afectados por los motores Puretech.
Y este plan implica una serie de medidas para recuperar la confianza, como las garantías ampliadas, mayor flexibilidad y una mejor atención al cliente. "Hemos entendido los problemas y los hemos resuelto", afirma. Vale recordar que desde mediados de 2022, Stellantis utiliza una nueva correa de distribución en los motores EB2, disminuyendo casi a cero las fallas conocidas hasta entonces.

El motor Puretech ganó cuatro veces consecutivas el premio al motor del año en su categoría, elogiado por su relación de performance/consumo. Todo bien, hasta que falla.
Y esta decisión global de Peugeot ha llevado a la marca a iniciar la misma campaña en Chile, que implica tres puntos centrales:
- Ampliar la cobertura especial hasta los 10 años o 180.000 km para todos los vehículos afectados.
- Flexibilizar los requisitos para la aplicación de esta cobertura especial, de manera que más clientes puedan beneficiarse.
- Aplicar una política especial de reembolsos para los clientes que acrediten haber realizado el mantenimiento periódico y uso de repuestos originales, aun en concesionarios no oficiales.
Peugeot Chile no anuncia ninguna campaña de comunicación más directa con los afectados, salvo capacitar a la red de concesionarios oficiales. Esperemos que aun así, muchos clientes puedan conocer de estas medidas y sus derechos.
Stellantis Chile no se ha referido a qué ocurrirá con las marcas Citroën, DS Automobiles y Opel, que también cuentan con miles de usuarios afectados y no afectados del motor EB2. Tampoco hay comunicación entre las marcas y sus clientes.
Si bien lo de Peugeot es un buen comienzo para generar confianzas, aún queda demasiado camino para que la gente vuelva a ver a Peugeot, a Citroën, a Opel o a DS como opciones confiables de compra.