Desde febrero, Juan Pablo Gómez oficia como Jefe de Ventas de los mercados "overseas" de SEAT y CUPRA y por lo mismo, decidió hacer una visita personal a varios mercados de la región para empaparse de lo que esta ocurriendo en esta zona. Asi fue como nos encontramos con el en Cupra Zentrum para conversar un poco sobre el posicionamiento de las marcas españolas en el cono sur, los desafios que CUPRA enfrenta en electromovilidad, la arremetida china y como CUPRA logra mantenerse firme en el mercado con una propuesta más pasional que racional.
A grandes rasgos, ¿cómo ves al mercado Latinoamericano con respecto a la estrategia de CUPRA? Sabemos que hay países más fuertes como México y otros como Chile que si bien no son de volumen, cuentan con modelos que no hay en otros países como el Tavascán.
Los últimos años, digamos 2024 y 2025, han sido de cifras récord para los mercados "overseas" y en el primer trimestre de este año, hemos visto un crecimiento general de más del 15%. Naturalmente, México es uno de los mercados que más ha impulsado estas cifras, sin embargo el resto de los mercados, siguen creciendo. Buscamos que sea un alza sostenible, aspirando al menos a dos dígitos. Creo que ese es el gran reto, que los resultados no sean casualidad sino que causalidad de todo el esfuerzo que se ha realizado, por parte de toda la cadena de valor, desde "Headquarters" con la generación de los productos, los importadores que tenemos en cada uno de los países y los concesionarios, que son al final los que hacen "la magia" y entregan lo que se ha generado a nivel internacional hacia los clientes y parte de estos concesionarios es la gente que trabaja en ellos, como son los CUPRA Masters, por ejemplo.

CUPRA es de esas marcas que no hace lo convencional. Aquí nos tocó probar un simulador montado sobre el Urban Rebel de carreras, el cual borra la linea entre la realidad y la ficción.
Sobre lo mismo, CUPRA no es una marca que se vende como cualquier otra. ¿Cómo lo hacen a la llegada de cada país? ¿Buscan arquitectos o vendedores que sean afines a la cultura CUPRA?
Bueno, al final del día, el espíritu tras de CUPRA, es crear una "tribu". Y para poderlo lograr, necesitamos el talento y la gente que logra entregar este ADN y por eso, en la selección de los CUPRA Masters es muy importante. Los CUPRA Experts que están en la parte de servicio con los workshops, es parte fundamental de lo que buscamos, que es la experiencia de la marca CUPRA. Y como tu bien dices, al final del día, CUPRA tiene este gran diferenciador, no solamente por los autos, sino que por la experiencia o la generación de una "tribu" que llevamos a cabo en cada uno de los mercados y esta ha sido la gran apuesta. Al final, a la marca la hace la gente.
Históricamente, Latinoamérica ha sido un mercado de contrastes para el Grupo Volkswagen. ¿Qué peso real tiene hoy la región en la estrategia de crecimiento global de CUPRA? ¿Funciona como mercado de volumen o un laboratorio de posicionamiento de marca?
Latinoamérica tiene hoy un rol estratégico dentro del crecimiento global de CUPRA. La región combina mercados con alto potencial de volumen y, al mismo tiempo, escenarios ideales para consolidar nuestro posicionamiento como marca desafiante y no convencional. Países como Chile, Colombia, Perú y México nos permiten demostrar que existe una nueva forma de entender el performance y el diseño, más emocional y menos tradicional. Por eso, Latinoamérica es ambas cosas: un motor de crecimiento y un espacio donde CUPRA puede seguir construyendo una identidad sólida y diferenciada.

El mercado automotriz actual está saturado de ofertas premium tradicionales y de nuevas propuestas que apuestan todo a la tecnología, sobre todo con la fuerte presencia de marcas chinas. Si tuviéramos que definir el "arma secreta" de CUPRA para capturar al cliente latinoamericano que ya lo ha visto todo, ¿cuál sería? ¿Cómo se diferencia CUPRA cuando la competencia ofrece más equipamiento por menos precio?
CUPRA no compite en la lógica de “más equipamiento por menos precio”, sino en la capacidad de generar deseo y emociones a través de un diseño provocador, una experiencia de conducción deportiva y una identidad de marca que conecta con quienes buscan algo distinto. El cliente CUPRA no elige por racionalidad pura, sino por carácter. CUPRA es una propuesta emocional, deportiva y auténtica, que no intenta parecerse a nadie más.
En el caso de Chile y Colombia, ambos países están liderando los índices de adopción de electromovilidad en Sudamérica, pero con ritmos e infraestructuras muy diferentes. ¿Cómo evalúa CUPRA el avance real en estos dos mercados? ¿Sienten que la infraestructura pública está limitando la llegada de su portafolio 100% eléctrico (como Tavascán o Raval más adelante), o el cliente de la marca está dispuesto a saltarse esa barrera?
Chile muestra una infraestructura más madura y un consumidor más informado, lo que facilita la adopción de vehículos eléctricos de alto rendimiento. Colombia, por su parte, avanza con rapidez gracias a incentivos y a un interés creciente por soluciones de movilidad más sostenibles. Si bien la infraestructura siempre es un factor relevante, el cliente CUPRA suele ser un early adopter, dispuesto a superar barreras iniciales. Esto nos permitió planificar el año pasado la llegada del Tavascán en Chile y seguir trabajando la llegada Raval en futuro próximo con la confianza en que existe una demanda real por electrificación emocional, incluso antes de que la infraestructura esté totalmente implementada.
¿Qué nuevos mercados tienen en mente? ¿Hay posibilidades de ver a CUPRA en países como Brasil o Uruguay? ¿Qué condiciones tendrían que cumplirse?
Por ahora es consolidar lo que tenemos, no dejamos de mirar otros mercados en el mediano o largo plazo, sin embargo ahora lo que tenemos que hacer es consolidar nuestro crecimiento en cada uno de los países, abrazar nuevas tecnologías que están llegando a cada uno de ellos e impulsar los próximos lanzamientos que se están haciendo a nivel internacional en Europa y que queremos aterrizarlos en estos mercados.
Fuera de la región, recientemente hemos confirmado que estamos analizando nuestra entrada a mercados como el de Oriente Medio.

¿Veremos al Raval por Chile?
CUPRA Raval, así como fue el CUPRA Tavascán, que lo tenemos aquí en Chile y no en otros mercados, es parte fundamental del crecimiento de la marca, pero lo tenemos que hacer de manera sólida y consistente. Entonces, cuando traemos un nuevo producto a estos mercados tiene que ser un producto que tenga la configuración que quiere el mercado, al precio que necesita el mercado, considerando que no somos una marca premium, tampoco somos una marca generalista y por eso la configuración producto/precio es fundamental para el éxito del modelo en el mercado.
El Grupo Volkswagen tiene la misión global de hacer que los autos eléctricos sean accesibles para las masas. ¿Cuál es el rol exacto de CUPRA en esta democratización? Considerando al mismo Raval, ¿serán ustedes la puerta de entrada emocional al vehículo eléctrico para los clientes jóvenes, dejando el volumen puro a la marca Volkswagen?
CUPRA complementa la estrategia del Grupo Volkswagen aportando emoción, diseño y deportividad a la electrificación. Nosotros siempre hemos defendido que electrificación y prestaciones pueden ser una combinación perfecta.

Los autos chinos están entrando a Europa y Latinoamérica con una agresividad de precios y velocidad de desarrollo nunca antes vista. ¿Cómo aprovecha CUPRA las plataformas compartidas del Grupo (como la MEB) para mantener los costos competitivos sin perder la identidad deportiva? ¿Alcanza con las sinergias del grupo para frenar esta ofensiva, o la industria europea necesita volver a rayar la cancha?
Las plataformas compartidas del Grupo Volkswagen, como la MEB, nos permiten mantener costes competitivos, acelerar desarrollos y beneficiarnos de sinergias industriales y tecnológicas. Ese respaldo es una ventaja real en un contexto donde la competencia avanza con una velocidad inédita.
Ahora bien, el éxito de CUPRA no se explica solo por las sinergias del Grupo VW. Nuestra fortaleza está en haber apostado por un ADN propio: diseño impactante, una conducción muy dinámica y deportiva, y una experiencia emocional que conecta con una nueva generación de conductores. Esa identidad es lo que nos permite diferenciarnos en un mercado cada vez más homogéneo.