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Test Drive Toyota Rav4 Hybrid 2019, con las pilas bien puestas

La nueva Rav4 se pego un gran salto con respecto a su generación anterior. No solo es más agresiva, sino que también mejor equipada y con versiones para todos los gustos, incluyendo variantes híbridas de excelente consumo, pero que se arrancan del segmento por su valor.

Test Drive Toyota Rav4 Hybrid 2019, con las pilas bien puestas

Durante este año, Toyota nos mostró a la quinta generación de la Rav4. Pero esta nueva iteración del crossover superventas de la marca japonesa es bastante diferente al que recuerdas, ganando estilo agresivo y una mayor calidad percibida, sin tratar de arruinar lo que hacía que la Rav4 fuese tan apetecida por todos, su fiabilidad, habitabilidad y equipamiento.

Si nos vamos hacia atrás, el Recreational Activity Vehicle 4WD de Toyota ya tiene 25 años de vida, época en la que junto al Honda CR-V y el Subaru Forester, cimentaron la formula del crossover moderno. En dichos tiempos, el Rav4 era mucho más cercano a un Suzuki Vitara, haciéndole más honor a su nombre que los modelos que le sucedieron, más urbanos y anodinos en estilo. La idea es recuperar parte de esa personalidad perdida.

De las 10 versiones que Toyota pone a la venta, tomamos la mejor de todas, pero también la que menos se venderá.

Diseño

Comenzando como siempre por lo estético, la Rav4 es técnicamente la versión de producción del FT-AC Concept, presentado en el Salón de Los Ángeles, hace dos años atrás. Claro que, en ese entonces, nadie se imaginaria que dicho fluorescente ejemplar, con pasos de rueda cuadrados, techo bicolor y guarniciones plásticas iba a transformarse en la quinta generación de la Rav4. Solamente lo delataba la información de que estaba montado en la plataforma global TNG-A de la marca, la misma que también sustenta al Corolla, al Prius y al Camry y que aparte de ser un 57% más rígida, está diseñada para los propulsores híbridos desde un inicio.

El estilo se portó prácticamente completo. Técnicamente le añadieron las manillas y nada más, lo que es bastante bueno. Y claro, es un diseño mucho más interesante que el de la tercera y cuarta generación, con pliegues rectos y una zaga más vertical en el poste D (incluyendo un corte que coquetea con el spoiler superior), que le confiere un look más deportivo. Los cortes en los focos y en los paneles, al igual que el frontal recto y su capot más elevado le dan inmediatamente una sensación de robustez que no tenía el anterior. Y eso no es todo, ya que la Rav4 tiene un segundo look, mucho más cercano al del conceptual, llamado Adventure y que se corresponde con los modelos más equipados (no híbridos) de la gama. Este reemplaza la parrilla trapezoidal por una más voluminosa. Los encastres de los neblineros son más cuadrados y los parachoques más robustos. Las llantas también cambian según la versión; en los básicos veremos llantas grises de aleación, mientras que en los más equipados, llantas más grandes y bicolor. En el modelo hibrido, que es como el modelo base, están las insignias azules y unas muy llamativas llantas pulidas. Si me preguntan a mí, me gusta, pero se de varios que no, y eso es bueno, que haya opiniones, que produzca cosas; que no pase desapercibida, todo un logro.

Dimensiones

De espacio, rescataremos la información obtenida en su lanzamiento, donde Rav4 mide 4.60 metros de largo, achicándose 5 mm. Sin asustarse, la distancia entre ejes creció en 30 mm hasta los 2,69 metros, aumentando la habitabilidad en las plazas posteriores y la capacidad de carga, alcanzando los 580 litros, incluyendo doble fondo y espacio para un neumático tipo galleta, pero de buen diámetro. De alto, se mantiene en 1.66 metros, pero el ancho creció en 10 mm hasta los 1,86 metros y el despeje quedó en 19 centímetros, 15 mm más, siendo coherente con su propuesta más aventurera.

Para que hagamos una comparación rápida, se van a reír, pero el Honda CR-V mide exactamente lo mismo, salvo el alto, con 4 mm a su favor. La Peugeot 3008 es más pequeña (4.4 metros), pero su maletero es más grande que la del CR-V, por ser de tracción simple. Y el Mazda CX-5, queda un poco en la mitad de todo.

Interior y equipamiento

Yéndonos al interior, los cambios son radicales. Y aunque no tiene el lujo de un Peugeot 3008 o la elegancia de un Mazda CX-5, hay cosas muy interesantes, en especial por los compartimientos con superficie gomosa (y trama triangular), así como el diseño simétrico de su consola. Hay unas perillas, las del climatizador y del sistema multimedia, con anillos gomosos pero que son de rotación continua (sin clicks) a lo que cuesta acostumbrarse. Hay cuero con costuras a la vista, acentos brillantes y algunos elementos en color aluminio que se condicen con algunas formas del exterior (y que ayudan a ordenar el conjunto). Todo, al estilo Toyota, es muy cómodo y muy fácil de operar.

Ya hablábamos que este es el modelo hibrido. De estos hay tres versiones y este es el más completo (Limited). De serie, los Rav4 más básicos llevan 7 Airbags de serie, control de estabilidad (con programa para remolque), arranque en pendiente, asientos de tela, sistema multimedia de instalación local con dos puertos USB, panel táctil de 8" y soporte para smartphones (Android Auto, Apple CarPlay), cámara de retroceso con sensores traseros, iluminación LED completa, espejos eléctricos y calefaccionados, entre lo más destacable.

Conforme vamos subiendo en precio, van apareciendo otros elementos, incluyendo encendido por botón y acceso keyless, sensor de lluvia, asientos de cuero calefaccionados (con ajuste eléctrico solo para conductor), climatizador dual, un computador a bordo con pantalla de 7" (en lugar de la de 4,2"), techo panorámico, cinco puertos USB, un sistema multimedia de fábrica, con panel táctil de 7", 6 parlantes y Miracast, además del paquete Safety Sense con luces altas automáticas, asistente de frenado automático, control crucero adaptativo y asistente de mantenimiento de carril, todo disponible en nuestro modelo de prueba.

Eso sí, hay varios puntos a mencionar. Por ejemplo, los espejos no se pliegan solos, no hay reglajes eléctricos para el pasajero y el sistema multimedia de fábrica, por algún motivo no tiene soporte para Apple CarPlay ni Android Auto, más que el sistema Miracast, que es técnicamente, Mirrorlink, una solución que estaba bien hace unos buenos años atrás. Tampoco hay monitor de punto ciego o alerta de tráfico cruzado o apertura automática de portalón. Y no es que queramos ser exigentes, pero considerando que esta versión casi se comercializa por 30 millones de pesos, estamos en nuestro derecho (y ustedes también).

Manejo y tren motríz

Nos vamos a su manejo y nos centraremos en el modelo hibrido, el cual pudimos manejar tras su debut global, pero que ahora podemos detallar un poco más. Rav4 ofrece motorizaciones de 2 y 2.5 litros, con cajas manuales de seis velocidades, automáticas de ocho o CVT, además de tracción delantera o AWD. La unidad más potente es la hibrida, basada en la 2.5 pero con 219 Hp y 221 Nm de torque gracias a un motor eléctrico integrado en el diferencial trasero y de gestión electrónica. En el modelo hibrido de tracción simple, la potencia baja a 215 Hp, usando solo el motor electrico del motor frontal.

Este sistema, llamado E-Four ayuda a reforzar la tracción del eje trasero y junto al sistema E-LSD, permite emular el bloqueo de un diferencial para que el sistema reparta mejor la entrega de torque donde más se necesite. Y claro, el sistema hibrido, aunque en el papel tiene menos torque que el 2.5 convencional, trae la ayuda justo donde más el motor la necesita, que son las primeras marchas del auto, que es donde el motor más se esfuerza y más gasta. Así que puedes ir "a vela" en carretera y salir suavemente de un semáforo, ahorrando. En ciudad logramos 15 km/l, lejano de los 23,9 km/l que dicta el 3CV, pero que para ser justos, fue culpa de un pie pesado. En carretera, el consumo homologado es de 22,4 km/l, menor que en ciudad, ya que, en ese tramo, el motor esta menos asistido por el propulsor eléctrico, aunque si vas a 90 km/h, porque hay tráfico y porque eres prudente, podrías incluso lograr 30 km/l, que fue lo que en algunas de nuestras pruebas logramos. 

Fuera del consumo, el motor acelera con decisión; no te patea, pero cabalga firme. Hay tres modos de manejo disponibles que son los típicos que encontrarás en otros autos. El modo Eco es muy amigable para ciudad ya que no es tan restrictivo como en otros modelos. El modo Sport en cambio, es más errático y la emulación de seis marchas en la caja CVT no es la mejor de todas, dudando y botándote en ocasiones algunas marchas.

La suspensión trasera ahora es del tipo Multilink y eso permite ganar aplomo y confort, en especial para las plazas traseras, las que son muy confortables (mientras no te sientes al medio, con el respaldo duro del apoyabrazos). Lo que no nos gusto es la dirección, demasiado falsa y aunque reactiva, no nos permite leer mucho de lo que ocurre adelante. Y lo otro que no nos gustó es la manera en la que actúan los sistemas de asistencia, como el control de estabilidad y el torque vectoring, así como la mantención de carril, en algunos momentos muy intrusivos, lo que incluso puede asustar a quienes no estén acostumbrados. 

La Rav4 de Toyota ha evolucionado y nos alegra mucho este nuevo rumbo que la marca japonesa está tomando con sus modelos. Se puede seguir siendo practico y confiable, pero con una cuota de estilo y de cariño. De equipamiento, la Rav4 está años luz de sus generaciones pasadas y para los fieles de Toyota, obviando el diseño, apreciaran todo lo nuevo. 

Tal como pudimos constatar durante su lanzamiento, el precio ha subido, pero a favor de todo lo que ha ganado (puedes revisar los precios en nuestro catálogo). Sin embargo, los modelos híbridos, se arrancan completamente del segmento en cuanto a precio. Es una pena, puesto que la parte más sabrosa del equipamiento se la quedan los modelos Adventure y Hybrid Limited. En ese sentido, sigue habiendo mejores opciones, pero no se puede competir con los "Rav4 lovers". En ese sentido, tendrás que buscar entre los bencineros intermedios una opción más razonable.

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