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Test Drive BMW X5 2020, más de lo bueno

El nuevo X5 no se arriesga en su formula, entregando más y mejores prestaciones para sus fieles clientes, sin descuidar sus genes BMW.

Test Drive BMW X5 2020, más de lo bueno

Para una marca como BMW, enfrentar la renovación de autos como el Serie 3 es un dolor de cabeza enorme. Eso es simplemente por el impacto histórico que tiene el auto en el segmento y en su clientela; es el auto emblema de BMW. Tener todos los años el desafío de honrar de alguna manera, ese legado, es durísimo. Criticas, comentarios, nuestras propias opiniones, la competencia, todos estarán esperando para ver si el auto cumple o no y si se parece o no en algo a los modelos antiguos, a lo que la respuesta de los puristas siempre será la misma, que no hay como los Serie 3 antiguos y que BMW es una marca vendida.

Pero, por otro lado, hay modelos que nacieron sin esa pesada mochila histórica, donde no hay mucho pasado donde mirar y donde la verdad tampoco importa mucho, puesto que el modelo en rigor se pensó para atender un nicho específico. Obviamente, BMW siendo BMW no va a descuidar a sus modelos, sean el formato que sean, así que sabemos que dinámicamente están en un estándar alto. Uno de esos autos, es el conocido X5, el cual debutó en Chile a finales de marzo para su cuarta generación. 

Dimensiones

Las novedades en el X5 comienzan desde la base, considerando que el X5 se fabrica sobre la plataforma CLAR de BMW, que es la misma que emplea el Serie 7 y el Serie 5. Gracias a esto, no solo se beneficia en la tecnología que usan estos modelos, sino que le permite ganar tamaño, lo suficiente como para no quedarse atrás ante sus rivales. Por ejemplo, el Mercedes-Benz GLE que es muy parecido de largo (2 mm más), algo más angosto, pero tiene 20 mm más entre los ejes, dejando 630 litros en el maletero. Y el Audi Q7 que es 8 cm más largo, pero tiene casi la misma distancia entre ejes y es algo más angosto, aunque con 800 litros de capacidad de carga es líder del segmento y ofrece una tercera fila de asientos como tal.

¿Y el X5? Exactamente ofrece 2.975 mm entre ejes, un largo de 4.922 mm, un ancho de 2.004 mm y un alto de 1.745 mm, creciendo bastante en todas sus cotas. Incluso el maletero, que mantiene su apertura dual (y de tipo eléctrica/gestual) alcanza los 650 litros de capacidad y se le puede dotar de una tercera corrida de asientos como opcional, que no es el caso de nuestra unidad. Los asientos se pueden plegar eléctricamente con un botón, para mayor confort, liberando espacio para 1.870 litros.

Estilo

La apreciación por el diseño es subjetiva. Pero a mí me gusta decir, "en gustos hay mucho escrito", en el sentido de que siempre hay códigos estéticos, referencias y proporciones que se saben de buen gusto. Lo único que no me agradó del X5 son sus grandes riñones, inscritos ahora en una sola pieza (vienen unidos al centro). Además, que, con la creciente moda de BMW de cada vez hacerlos más grandes en sus modelos, les tengo algo de bronca: los encuentro excesivos.

Lo demás, me parece bien proporcionado y moderno, en el sentido que no desafía ninguna convención en el estilo que siempre ha tenido el X5, pero jugando con los elementos nuevos que le vemos a los BMW más modernos, como los pliegues en las puertas y las luces traseras con relieve, presentando una gráfica muy poco común para BMW, que siempre abogaba por focos en forma de L. Las luces auxiliares redondas bajo los focos principales han sido reemplazadas por luces LED más convencionales y tomas de aire más grandes.

En el maletero, culpa del radical rediseño de los focos, las insígnias ya no van bajo la luneta, sino que bajo los focos. Las salidas de escape están más integradas al diseño del parachoques y son más cuadradas.

Dos grandes cuestionamientos estéticos en nuestra versión era la falta de techo panorámico y llantas de 20" con diseño más deportivo. Por el precio, se echaban en falta y afortunadamente BMW ha tomado nota. Nuestro modelo, un xDrive 30d, no las tenía por ser modelo 2019, pero ya los modelos 2020 deberían incorporar estos añadidos sin subir el precio.

Interior y tecnología

Puertas adentro nos encontramos con un ambiente muy refinado, pero también muy moderno. Poco a poco BMW se despide de las maderas y cueros claros, los que puedes pedir como opcional si quieres, pero en los modelos de acceso o intermedios, la propuesta se decanta por el negro, con aplicaciones texturadas y piezas laminadas en metal, de tacto frio. No hubo ningún plástico que no encontráramos de buena calidad, incluso los que quedan lejos de nuestro alcance. Luce más fresco que en un Audi Q5, mientras que Mercedes ya se puso las pilas con el GLE, pero cultivando una estética distinta.

Puedes seleccionar diversas combinaciones para los colores de luz ambiental. Y ojo, que si abres una puerta en la noche, la luz ambiental decorativa de la puerta pasará a color rojo, para alertar a los autos en la calle que alguien está por entrar o salir, a modo de seguridad.

La habitabilidad es muy buena, con espacio de sobra en todas las plazas. Los asientos delanteros los encontré un poco más estrechos en las riñoneras.

Hay algunos módulos tecnológicos que de seguro te serán familiares de otros BMW, como el panel donde va la palanca de cambios. Algunos alegarán falta de exclusividad, nosotros creemos que, si las piezas están bien diseñadas y son funcionales, no hay problema con aquello. Ya que hablamos de esta zona, BMW ha reunido todo lo que tiene que ver con manejo, rodeando la palanca de cambios, incluyendo el freno de estacionamiento eléctrico, los modos de manejo, el control de estabilidad, el botón de encendido y el comando del sistema iDrive 7.

Y ya que hablamos de iDrive 7, BMW como muchos saben, fue pionero en esto de los sistemas multimedia. Pero les tomó mucho tiempo actualizar su sistema operativo, considerando lo rápido que se pusieron al día las demás marcas. Aquí, todo está muy ordenado, legible (gracias a una gran pantalla de 12,3"), minimalista y ejecutivo, al estilo BMW. Incluso, la pantalla principal, se divide con una vista previa del navegador, más una sección de agenda y de audio, curiosamente idéntica a la actualización de Apple CarPlay con iOS 13.

Por lo mismo, haremos un alcance. BMW es de las pocas marcas que conecta el teléfono con Apple CarPlay vía WiFi/Bluetooth y no por cable como acostumbramos todos. Lamentablemente, desde fábrica, hay un error en el firmware donde al cargar los mapas de Chile en el GPS, se desconfigura la antena del WiFi, lo que impide conectarnos a nuestros iPhone. BMW está corrigiendo este problema de manera gratuita con cada unidad nueva del X5, al menos hasta que el parche venga instalado desde fábrica. En nuestro caso, no pudimos conectar nuestros teléfonos, pero la marca está al tanto de este defecto.

Como en la competencia, BMW incluye en el X5 comandos por voz con fraseo natural (no hay que hablarle como robot o como Tarzán) pero, aunque es efectivo, nos quedamos con el sistema de Mercedes-Benz con respecto a su eficacia.

El cuadro de instrumentos (BMW Live Cockpit Professional, también en una enorme pantalla de 12,3"), es 100% digital, en altísima resolución, con graficas animadas, colores, elementos en el fondo y hasta relojes invertidos para el velocímetro y el tacómetro (que nos recuerdan a Peugeot y a Chery). Aquí echamos de menos al menos un estilo grafico (o un tema) más clásico, para quienes extrañen las tradicionales esferas de BMW que tanto les costó cambiar en sus modelos, pero que eran un rasgo tan distintivo de su espíritu deportivo, porque el salto es muy radical, para los puristas. 

De equipamiento, hay varias cosas singulares, como los comandos de climatización para los asientos traseros (muy espaciosos, no son plegables ni reclinables), los posavasos térmicos (para enfriar o calentar), puertos USB de los nuevos (USB-C), carga inalámbrica y asistencias tales como alerta de tráfico cruzado y punto ciego, sensores de estacionamiento, cámara de retroceso de alta resolución, asistentes de estacionamiento (con un nuevo asistente de retroceso), control crucero adaptativo con función de frenado, mantenimiento de carril y otros elementos más que son parte del paquete Driving Assistant. Ojo eso sí, que algunos de estos sistemas hay que activarlos en el menú del auto.

¿Cómo se maneja?

Pasando a su tren motriz, en el caso de nuestra unidad, contamos con un motor turbodiésel de seis cilindros en linea y tres litros de capacidad, que eroga 265 Hp y 620 Nm de par, asociado a una transmisión automática Steptronic de 8 cambios que le ayuda a alcanzar los 100 km/h en 6,5 segundos.

Sobre su conducción, es donde el X5 destaca de sobre manera. La gran cantidad de torque que tiene el X5 hace que encontremos rápidamente el límite en los 265 caballos de potencia que entrega su motor. Es un auto rápido, pero cuya entrega se siente mucho más entre las 1.000 y 2.000 vueltas. La transmisión acompaña a este motor de soberbia manera, siendo de las mejores relaciones caja/motor que me he encontrado en el año, permitiéndole un manejo muy suave para uso diario, casi sin percepción de las marchas, pero con determinación y agilidad para modular la potencia, cuando ponemos modo Sport y lo pisamos.

Para ir por orden, la suspensión esta calibrada al detalle, manteniendo a raya las imperfecciones del camino, sin perder el tacto general de la ruta y controlando el rólido en rutas reviradas. A ratos puede sentirse un poco flotante, hasta que nos metemos en una curva, donde comienza a actuar el sistema xDrive de tracción, el cual ha mejorado su gestión de tracción, pudiendo actuar más rápido en su reparto de torque. Lo bueno es que esto es aparente, pero de manera natural (no es agresivo en su aplicación), en especial a la salida de las curvas, con mucho más agarre y confianza que en el modelo anterior.

La dirección está perfectamente configurada para el X5 y no recuerdo haber probado un sistema de desmultiplicación más inteligente que este, el cual logra intuir cuando necesitamos mayor firmeza o cuando nos enfrentamos a un giro apretado, entregando tanta facilidad de maniobrabilidad, que pareciera que necesitamos girar mucho menos el volante. El punto muerto es algo vago de tacto, si bien el auto es reactivo y basta mover un milímetro la dirección para mover los más de dos mil kilos que pesa este SUV.

El consumo promedio del X5 xDrive 30d, según el 3CV, es de 13,9 km/l en ciclo mixto, un poco más que los 16 km/l que declara el fabricante en condiciones ideales, pero considerando que tiene un estanque de 80 litros y que siempre puedes echar mano al modo EcoPro, podrías recorrer muchos kilómetros aprovechando al máximo cada gota de diésel. En mi caso, no logré promediar más de 11 km/l, porque me divertí un poco más de la cuenta con el auto.

Valor

¿Cuánto dinero necesitamos invertir en un X5 para disfrutar de todas estas maravillas?

BMW lanzó esta versión del X5 en un valor cercano a los 61 millones de pesos, lo cual nos parecía un poco elevado. Como referencia, el X5 30d del 2014 (la generación pasada) debutó con un precio de 37 millones de pesos, lo que rápidamente te puede indicar lo mucho que han subido los autos en general, más aún los del segmento premium.

Parece ser que el debut del Mercedes-Benz GLE en los 72 mil dólares (algo así como 52 millones de pesos) hizo que BMW decidiera recortar su excesivo precio a un valor más razonable de $56.990.000, por lo que podemos ver en su página web. Y de hecho, habrá un modelo más accesible dentro de poco, el que podría acercarse a los 40 millones de pesos, según lo que nos contaron extraoficialmente.

En síntesis, el BMW X5 es una de las mejores opciones que hay en el segmento, tanto por su completo paquete tecnológico, como por su soberbio y sofisticado tren motriz. Mercedes-Benz tiene una alternativa similar, recientemente renovada y altamente equipada, aunque un poco más orientada a un público familiar y clásico. BMW mantiene un perfil más deportivo y moderno, que le encantará a todos los seguidores del modelo y también a quienes busquen algo más dinámico en este segmento.

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