Akio Toyoda está haciendo que Toyota viva un momento dorado en el deporte motor y en el área de los modelos de alto rendimiento, y el Yaris se ha convertido en una de las piezas centrales de esta creación de deportivos de calle, primero inspirados en su exitoso auto del WRC pero, ahora también llegan del mundo de las pistas de carreras con el GR Yaris Morizo RR.
El año pasado Toyoda participó en las 24 Horas de Nürburgring con un GR Yaris, usando su nombre clave Morizo, y como parte de un nuevo equipo que él creó: Toyota Gazoo Rookie Racing (TGRR).

Su participación constó de 15 vueltas a los 21 kilómetros del Infierno Verde, donde quedó maravillado por lo directo que es el auto, así como por la transmisión automática directa Gazoo Racing de 8 velocidades, por lo que puso de inmediato a TGRR a desarrollar una versión de calle, que esta semana apareció en el Tokyo Auto Salon, en forma de prototipo, que dará paso a esta edición limitada.
La firma confirmó 100 unidades para Japón y 100 más para el mercado europeo, primero llegará al país del sol naciente en la primavera de este año.
Estéticamente estamos ante un auto que no oculta su linaje de competencia, mostrando un enorme alerón trasero y el capó con la fibra de carbono expuesta, también encontramos un labio frontal con mucho trabajo aerodinámico, para darle el downforce necesario para retar en el circuito.

Morizo pidió específicamente, que este Yaris monte la transmisión automática directa Gazoo Racing de 8 velocidades, además, trabajó con TGRR para el desarrollo de un nuevo modo de manejo (Morizo) que sustituye al modo Gravel en el modelo original, con una programación enfocada en el asfalto, donde la distribución de potencia y torque queda 50-50 en ambos ejes, para tener un manejo equilibrado.
También se incorpora una dirección asistida eléctrica, que ofrece una gran precisión para el conductor por su calibración específica, además se acompaña de un sistema de suspensión específico, que tiene la función de mantener los neumáticos pegados al asfalto, sin importar las imperfecciones del pavimento, como sucede en muchos tramos de Nürburgring.