En julio del año pasado, el Aston Martin Vantage S debutó rugiendo en la trepada del Festival of Speed de Goodwood y a los dos meses la marca inglesa lo puso a trabajar como Safety Car en la Fórmula 1. Hubo que aguantarse unos buenos meses para poder conocerlo aquí en Chile con todas sus especificaciones. Además, sabemos que no será el único, puesto que ya hay algunas unidades más que fueron reservadas.
El Vantage S es la versión más deportiva del revisado Vantage, el cual se lanzó en Chile durante mayo del 2025. Sus mejoras parecen discretas, pero ayudan a definir aun más el performance de este modelo, entregandole una personalidad un poco más agresiva.
¿Qué trae la S?

Siempre que vemos la "S" en cualquier auto, hemos aprendido a lo largo de la historia que se trata de un auto con algún plus deportivo. Es justamente lo que ocurre aquí.
Al frente nos encontramos con un V8 Twin Turbo de cuatro litros basado en una unidad de Mercedes-AMG, pero que ha sido retocado por los ingenieros ingleses para entregar una respuesta mecánica ampliada hasta los 676 Hp y 800 Nm de torque, que es un poco más que lo que ofrece el Vantage regular.
Para que esa potencia esté rápidamente disponible, también se recalibraron los pedales y la respuesta del acelerador, para una entrega más sensible en todos los modos de manejo. El sistema de Launch Control, también revisado, permite que el Vantage S alcance los 100 km/h en 3,4 segundos y los 200 km/h en 10,1 segundos, con una velocidad punta de 325 km/h.
La potencia se envía al eje trasero con una transmisión automática de 8 velocidades.

El Vantage S se diferencia estéticamente por sus nuevas branquias en el capot, acabadas en negro piano o en fibra de carbono, las que permiten sacar el calor del vano motor. También cuenta con un spoiler posterior que luce discreto, pero que agrega 44 kilos de carga aerodinámica. Bajo el auto, también hay actualizaciones, al igual que en la entradas de aire frontales y las cortinas de aire, mejoras que suman 67 kilos más de carga aerodinámica.
Entre otras mejoras, hay nuevas llantas de 21" en color negro satinado con algunos acentos rojos opcionales, los pertinentes logos S de color rojo en algunas zonas del auto y cálipers de color bronce, si bien se pueden personalizar como los de la unidad que llegó a Chile, con cálipers amarillos.

Para plantar al Vantage S a cada curva, Aston Martin recurrió a algunas sutiles mejoras. Por ejemplo, el sistema de amortiguación activa Bilstein DTX se recalibró para mejorar la transferencia de peso, la calidad de conducción y evitar rebotes. Al frente es un poco más firme y atrás es ligeramente más suave. Del mismo modo, se modificó milimétricamente la postura del auto para mejorar el agarre y la sensación del tren delantero al entrar en curvas.
El subchasis trasero ya no cuenta con bujes, sino que se apernó directamente a la carrocería, para una experiencia más conectada con los movimientos del auto. Aunque Aston Martin tampoco quiere que la experiencia de manejo sea extremadamente áspera, por lo que cambiaron los bujes que soportan la transmisión con elementos un 10% más suaves: una por otra.

Y el interior no puede quedar atrás, con insertos en Alcantara y fibra de carbono, opciones de color para algunas costuras, estampados en las butacas y más alternativas de tapicería en colores. Esta unidad llevaba cuero perforado en color negro, iluminación azul y costuras amarillas, con acentos en fibra de carbono o negro piano. Al frente del volante se conserva un clúster digital de 10,3", mientras que al centro encontramos un sistema de 12,5" el cual es de los pocas interfaces en ser compatibles con Apple CarPlay Ultra.
¿Su valor?
La marca ofrece al Aston Martin Vantage S a un valor desde US$ 310.000.