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Test drive Volkswagen Nivus: más urbano que aventurero

Probamos el crossover de la marca, que ofrece un buen manejo y un gran nivel de equipamiento.

Test drive Volkswagen Nivus: más urbano que aventurero

A principios de este año aterrizó en Chile el Volkswagen Nivus, el último exponente de esta moda desbocada por ofrecer SUV, crossover, vehículos aventureros o como se les quiera llamar, en todos los segmentos y con todos los diseños y siluetas posibles.

El Nivus, como ya lo debes saber, se fabrica en Brasil y se basa en la plataforma MQB A0, misma que utilizan modelos como el Polo, Virtus y T-Cross, aunque con una distancia entre ejes acortada respecto de los dos últimos para lograr una diferenciación un poco mayor. Digamos que es un Polo en un 75%, con una parte trasera más larga en voladizo y maletero. 

En Chile se ofrece en dos versiones, ambas con el mismo tres motriz (motor 1.0 Turbo con caja automática de 6) y diferenciados por el nivel de equipamiento. El Comfortline tiene un precio de lista de $15.790.000, mientras que nuestra unidad de pruebas llamada Highline sube a $17.290.000 (ambos a junio de 2021). Ambos cuentan con bonos directos de marca y por financiamiento.

VW Nivus: el diseño exterior

Si observamos el diseño exterior del Nivus, lo primero que llama la atención es que se ve mucho más grande de lo que realmente es. Sólo para que lo tengas presente, es un modelo de 4,26 metros de largo y 1,75 metros de ancho, con sólo 2,56 metros entre los ejes. Son las dimensiones de un SUV compacto o de un hatch del segmento B+.

Pero claro, la silueta es muy deportiva debido a que sólo cuenta con 1,49 metros de altura, y al sensación visual hace que efectivamente el auto se vea mayor incluso que el Virtus, pese a que tiene 20 centímetros menos.

Estéticamente, el lateral del Nivus es idéntico al del Polo desde el parachpoques hasta las puertas traseras, y a partir de ahí hay una fuerte caída de la línea del techo que llega hasta el final, generando la sensación de que se trata de un modelo tipo liftback más que un coupé. Nos gustan mucho las nuevas luces posteriores (LED) unidas visualmente con una barra negra brillante.

Como buen "crossover", está dotado de una serie de elementos que el editor de Autocosmos Argentina, Hernando Calaza, define como "imaginería off-road": barras de techo, molduras en los guardabarros, protectores de zócalos y un despeje al piso aumentado a 190 mm.

Donde hay mayores cambios es en el frontal, con el nuevo logo bidimensional de Volkswagen, una nueva parrilla con engrillado específico y que se mete debajo de los faros, decorados satinados en las tomas de aire, un nuevo diseño de pachoques y neblineros en disposición vertical. También son nuevos los faros que son Full LED en ambas versiones, un punto muy fuerte del modelo en el segmento. 

Gracias a un voladizo trasero más grande, el Nivus ofrece un generoso maletero de 415 litros (115 litros más que el Polo), y deja espacio para crear un doble fondo móvil, aunque está hecho con un especie de cholguán (podría y debería ser de mejor calidad).

Además, bajo el piso cabe un neumático de repuesto que, sorpresa, no es ni galleta y ni del mismo tamaño que tienen las otras ruedas. Nuestra versión Highline trae unas 205/55 R17 mientras que el repuesto es 195/65 R15, no falla por mucho, pero la marca recomienda ir a 80 km/h máximo.

VW Nivus: el mundo interior

Puestas adentro vemos que el Nivus comparte tablero con sus compañeros de plataforma, y no tendría por qué ser distinto. Las grandes diferencias acá están en el tratamiento cromático y el equipo multimedia, del que te hablaremos más adelante. En lo primero, toda la paleta vira hacia lo oscuro y abandona el gris, y suma muchos más decorados en piano black.

Ahora, nos parece que lo peor del Nivus es la calidad de sus materiales, todos plásticos duros y ásperos al tacto. Incluso nos encontramos con algún borde algo filoso, como pasaba habitualmente en los autos de hace unos 20 años. Nos parece que Volkswagen podría haber hecho algo más en esta materia, por mucho que el Nivus pertenezca a un segmento de entrada. Y si bien nuestra unidad Highline ofrece tapizado en cuero sintético, tampoco luce demasiado elegante. 

Ahora, mala calidad percibida de los plásticos pero muy buena sensación de calidad constructiva, ya que todos las partes se sienten perfectamente bien ensambladas, no solo por la precisión, sino especialmente por la gran sensación de solidez que entrega, sin crujideras y movimientos.

Pese a ser compacto en dimensiones, el Nivus ofrece una buena habitabilidad para cuatro personas. Es más estrecho que el T-Cross, por cierto, que cuenta con 10 cm más entre los ejes, pero dentro de todo es amplio en las plazas traseras. 

Por supuesto que hay menos lugar para las rodillas, pero alguien de 1,75 metros sentado atrás de un conductor de la misma altura caben con holgura, y encontrará espacio bajo el asiento para meter los piesto. Las cabezas también tienen suficiente despeje hasta el techo, y eso que el techo ya nos muestra su caída.

Donde menos espacio hay es en anchura de hombros, y es por eso que hablamos de espacio para cuatro y no para cinco. Tres adultos uno al lado del otro estarán apretados, pero tres niños, incluso uno o dos con sillas, podrían entrar sin problemas, y encontrarán además salidas de aire y un puerto USB sólo para ellos.

VW Play, el nuevo equipo multimedia que debuta en Nivus

Una de las novedades de Nivus es el sistema de infoentretenimiento llamado VW Play, que debuta precisamente en este auto, y que la marca lo irá aplicando al resto de sus modelos producidos en la región a medida que los vaya actualizando.

Entre las características principales del VW Play se incluyen una pantalla de 10” a todo color y con buena definición, la opción de descargar Apps de uso frecuente, una memoria de 10 GB para guardar estas Apps y conectividad a Android Auto y Apple CarPlay. 

Lamentablemente solo está disponible en versión Highline (la Comfortline cuenta con pantalla de 6,5"), ya que es un buen sistema, con menús claros y una buena velocidad del sistema, lo que redunda en su facilidad de uso, aunque no está excenta de problemas. Quizás si el principal es todo es táctil, y ya sabemos por otras experiencias que la ausencia de mandos físicos termina siendo un problema para un uso más intuitivo. 

Para que entiendas: para subir o bajar el volumen de la radio hay que apretar un “botón” en la pantalla que despliega una barra de volumen, y ahí hay que moverla con el dedo hacia la derecha o izquierda, y todo sin sacar los ojos del camino o puedes chocar, aunque por experiencia te digo que es imposible ya que la pantalla es plana y no es posible identificar qué parte estamos tocando. Bastaba poner una perilla pequeña. La marca compensa esta ausencia con dos botones escondidos en el volante. 

El VW Play integra una segunda pantalla de 10" para los marcadores digitales, y te digo que es lo mejor logrado del sistema. Ofrece mucha información con una interfaz amigable y bien diseñada, y configurable a placer por el usuario. Es sencilla de manejar desde el volante y facilita mucho la interacción del conductor con el auto. 

VW Nivus: notable seguridad y buen equipamiento

Además de utilizar la nueva plataforma MQB A0 que ya fue probada con éxito por LatinNCAP en otros modelosel Nivus incluye de serie un paquete de seguridad sobresaliente, que lo posiciona como uno de los referentes del segmento de SUV/Crossover B. 

Todos cuentan con airbags frontales, laterales y de cortina, frenos ABS con EBD, controles de tracción y estabilidad, anclajes isofix para sillas de niños, cinturones de tres puntas en todos los asientos, apoyacabezas independientes en todas las plazas, encendido automático de luces, sensor trasero con cámara, asistente de partida en pendientes y bloqueo electrónico de diferencial.

En el caso de la versión Highline suma sensores delanteros, sistema de estacionamiento asistido (Park Assist), sensor de lluvia y varias asistencias a la conducción que son más propias de autos de otro segmento. Destacan el control de crucero adaptativo (ACC), la alerta de colisión frontal con freno de emergencia automático, detección de fatiga del conductor y frenado automático después de un choque.

En cuanto al confort, el Nivus ofrece de serie luces Full LED con DRL, llantas de aleación de 16", vidrios y espejos eléctricos, cierre centralizado con mando a distancia, tapiz de tela, aire acondicionado, control crucero, el sistema de infoentretenimiento de 6,5" con Apple CarPlay y Android Auto, bluetooth, audio con 6 parlantes y volante multifunción, además del mencionado paquete de seguridad.

El Nivus Highline agrega a lo anterior acceso y encendido sin llave, climatizador de una vía, encendido automático de luces, tapiz de cuero, espejos exteriores con plegado eléctrico, el sistema VW Play de 10" con clúster de 10", neblineros delanteros, llantas de 17" y paddle shift, entre lo principal.

VW Nivus: dinámica urbana

¿Qué tal es manejar el nuevo Nivus? Lo preguntamos en nuestras RRSS mientras hacíamos el video y las dudas más recurrente eran si se sentía como un SUV o era más bien un Polo alargado, si el motor de tres cilindros 1.0 era suficientemente potente como para empujar el auto, y por supuesto, qué tan eficiente era. Vamos por parte.

Partamos por la posición de manejo, que no nos recuerda para nada la conducción de un SUV. No es alta sino más bien baja, y la visibilidad está afectada por el grosos de los pilares y lo estrecha de la luneta trasera, aunque hacia adelante es óptima. 

Cuenta con doble ajuste del volante y la opción de elevar o bajar el asiento del conductor, por lo que una buena posición de manejo se encuentra muy fácil. Y las butacas son ajustadas y afirman muy bien el cuerpo, y además son cómodas como para hacer muchos kilómetros. Por lo mismo diría que es un puesto de conducción más semejante a un automóvil que a un SUV. 

Una vez en marcha, tenemos una muy buena insonorización del habitáculo, tanto para el ruido del motor, como de la rodadura y de la aerodinámica, que es un sello en todos los Volkswagen indistintamente de su origen.

Respecto del chasis, el Nivus se siente aplomado como suele la tradición en un Volkswagen, con un tacto directo y mecánico bien orientado hacia el conductor, aunque un poco más soft que en modelos tradicionales como el Golf o el Polo. 

Y es que la marca está cambiando su filosofía en estos modelos de entrada de gama para encantar a una mayor cantidad de clientes que, quizás, encuentran que el tacto conductivo de Volkswagen es un tanto áspero. Así, las suspensiones del Nivus tienen una calibración más suave, más permisiva sobre malos pavimentos, e incluso es posible "comerse" un lomo de toro y no vas a sufrir lo que llorarías en un Volkswagen de viejo cuño. 

La dirección también está más asistida y no es tan rápida como normalmente es, aunque sigue sintíendose firme y responsiva como suele ser en Volkswagen. Y la verdad es que el Nivus se siente más estable, aplomado y deportivo que el 90% de los SUV del segmento o rango de precios. Es un Volkswagen sin lugar a dudas, y eso es bueno. 

Hablemos ahora del motor, este tricilíndrico TSI de 1.0 litros, capaz de erogar 114 Hp y 200 Nm de par desde las 2.000 a las 3.500 rpm, y que está acoplado a una caja automática tiptronic de 6 velocidades (200 TSI se llama por el torque que genera). 

La marca nos indica que el 0 a 100 km/h lo hace en 10,5 segundos y alcanza 184 km/h, pero nosotros no pudimos medir ni la una ni la otra. Sí comprobamos si da los 10,8 km/litro que dice la marca rinde en ciudad, y si se acerca a los 14,5 km/l que entrega en ciclo mixto.

Primero, hay que decir que el motor puede ser muy gastador si se lleva a régimen medio/alto. Hubo un día en que promedió 7,7 km/h, pero lo exigí mucho todo el tiempo. Otro día me entregó 10 km/litro, en ese ciclo urbano moderno del que hablo siempre, y que incluye autopistas urbanas y calles normales con semáforos y lomos de toro, y que además hoy están atestadas. En nuestra prueba de casi 200 kilómetros nos entregó una media de 9,3 km/litro, pero consideremos que hubo un día en que lo estresamos.

En un mixto donde incluimos algo más de autopistas llegamos a 12,5 y si bien por las restricciones propias de la pandemia no pudimos probarlo en carretera, nuestro colega Hernando Calaza lo midió en Argentina y le dio 14,2 km/litro a 120 km/h.

Es similar a lo que entregan el Polo y el T-Cross con el vetusto motor 1.6 MPI, pero este 1.0 TSI se siente distinto, moderno pujante, y de eso te vamos a hablar ahora.  

En este motor lo que destaca es el torque, ofreciendo sensaciones similares a las de un 2.0 aspirado, y muy superiores a las del 1.6 MPI. En las mediciones de recuperación 80-120 km/h, el Nivus nos marcó 7,8 segundos en directa y 7,4 segundos en 3a. En la misma prueba, el T-Cross con motor 1.6 anotó 10 segundos. Y eso ya te dice mucho de su agilidad.

La potencia alcanza para mover al Nivus y el torque sobra. El único detalle que no me gustó es que tiene un turbolag (demora en entregar la fuerza) marcado bajo las 2.000 rpm, y cuando el turbo enciende cercano a ese régimen, entra con un golpe marcado que no es muy confortable. Ok, eso es normal en los motores turbo.

El problema es que la caja automática no lo gestiona todo lo bien que podría hacerlo. El foco de esta caja, que es rápida y suave, es ahorrar combustible, por lo que suele pasar la marcha muy rápido dejando el régimen debajo del punto donde el turbo ya está operando. Y nos pasamos de golpe en golpe. Yo lo solucioné con el modo Sport de la caja, pero claro, eso genera un mayor consumo de gasolina. Ahora, quienes manejen suavecito no sentirán golpes tan marcados, pero quienes como yo pongan peso en el pie derecho, lo van a sentir mucho más. 

VW Nivus: conclusiones

El Nivus no es un simple Polo levantado, pero tampoco es un SUV. Diría que es una cuarta carrocería para la misma plataforma (el Polo es el hatch, el Virtus es el sedán y el T-Cross es el SUV) que abre opciones para un público más amplio.

Que no sea un SUV me parece lo mejor del auto. Tiene un comportamiento muy de vehículo de pasajeros, aplomado, rápido, ágil y divertido, sin perder el confort tradicional de Volkswagen y ganando algo de versatilidad por ese mayor despeje al piso.

Y el motor responde a plenitud en todas las facetas. Es moderno, lo que se le agradece a la marca después de décadas con el mismo propulsor. Es tan eficiente como el anterior (o quizás un poco más), y es más ágil de comportamiento. 

Y el equipamiento, especialmente el de seguridad, es un punto de distinción. El problema es el precio, que es alto. Pero todos los modelos nuevos llegaron caros, así que a no dramatizar en esto y a hacerse la idea de que ahora todo cuesta el doble.

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