
Geely va por una nueva senda en nuestro país, llegando ahora de manera directa y sin intermediarios, de esta manera tienen mayor control sobre sus operaciones en Chile.
El primer modelo de la nueva ruta de la marca es el Starray, un SUV construido con la última tecnología que han desarrollado, y con la que muestran todo lodo lo aprendido al relacionarse con Volvo (recordemos que Geely es dueña de la marca sueca), dando un importante salto en calidad conductiva y de seguridad.
Me tocó estar al volante de este auto, y habiendo probado algunos modelos de generaciones anteriores puedo dar fe de que el cambio es de la tierra al cielo.
Geely Starray: características generales
Como dije al principio, este nuevo Geely Starray es parte de la nueva camada de modelos de la marca, los cuales tienen mayor tecnología y han sido desarrollados para competir en mercados tan duros como el europeo. De hecho, este Starray tiene parte de ese ADN.
Para quienes no lo saben, la firma china es dueña de Volvo, y el Starray utiliza la plataforma modular CMA del Grupo Geely, desarrollada con ayuda de Volvo y usada en autos como el Volvo XC40. Por lo mismo, no es muy grande, mide cerca de 4.670 mm de largo, 1.900 mm de ancho y 1.705 mm de alto, con un maletero de 650 litros. La suspensión en tanto, es McPherson adelante y posee un eje multilink en la parte trasera.
El propulsor que motiva este SUV del segmento C es un 2.0 turbo con inyección directa, asociado a una caja automática DCT de doble embrague y siete velocidades. Este tren motriz desarrolla 218 Hp y 325 Nm de torque, los cuales se pueden gestionar mediante cuatro modos de manejo, Eco, Comfort, Sport y Adaptativo. Si bien muchos pensamos que llegaría en algún momento la versión AWD, hasta el momento solo tenemos tracción delantera.
Cabe mencionar, que este auto viene a reemplazar y complementar: toma el lugar del ya extinto Azkarra (por sus dimensiones y segmento) y complementa el line-up de la marca junto al Okavango, el Coolray y el GX3 Pro.
Geely Starray: impresiones del interior
Puertas adentro nos recibe un interior que se siente de calidad, con plásticos blandos en las puertas, alcantara en el tablero, insertos de eco cuero blanco y negro, además de algunos detalles en negro piano. Destaca la casi nula presencia de botones, algo que no me puede gustar.
La tapicería es oscura con algunos detalles en blanco, los cuales se replican en el tablero y le da un toque de elegancia, una elegancia "a la china" obviamente, que no es igual que el lujo europeo. Algo llamativo, es que los asientos tienen bordadas las iniciales CMA, haciendo gala de la plataforma del auto, algo llamativo a la vez que extraño. Y hablando de extraño, este mismo calificativo tienen los parasoles, que tienen una parte de plástico semi transparente que nos permite ver a través de ellos, una solución que no se por qué nadie había usado antes, tremendamente útil.
Por el lado del almacenamiento, tenemos mucho espacio para guardar cosas, tanto en las puertas como en la consola, que viene con porta vasos y el famoso “puente chino”, que es un espacio donde fácilmente puede caber una cartera. Pero si nos vamos al lado de lo operativo y ergonómico, se podrán dar cuenta de que casi no existen botones, ya que todo está concentrado en una pantalla de 13,2” con Android Auto y Apple CarPlay inalámbrico, corrigiendo de esta manera uno de los vicios de los antiguos Geely, la falta de conectividad, pero se fueron al otro extremo y nos quitaron hasta los botones para nivelar los espejos ¿una cosa por otra? No sé qué tan buena idea fue.
Las plazas traseras son un lugar en el que da gusto estar, ya que tenemos amplio espacio tanto para las rodillas como para la cabeza, un piso totalmente plano, salidas de aire acondicionado, puertos USB e iluminación LED. Lo bueno, es que, a diferencia de otros autos, el asiento se extiende un poco más hacia los costados, ya que decidieron acolchonar los plásticos que hay en los bordes, lo cual ayuda a personas más robustas como uno. ¿Caben tres personas entonces? Depende, porque el respaldo de la plaza central es muy duro gracias al apoyabrazos con portavasos, entonces va a depender mucho de qué tan largo sea el viaje.
Finalmente, el maletero de 650 litros es sumamente útil, con espacio para dejar algunas cosas en los costados, un doble fondo y la presencia de una llanta de repuesto, que, si bien es tipo temporal, es mejor que no tenerla.
Geely Starray: impresión de manejo
El hecho de que este Starray comparta plataforma con el Volvo XC40 nos pudo dar una idea de cómo se sentiría, y la verdad es que no defraudó, se siente un auto muy cómodo y bien construido.
La puesta a punto del chásis nos entrega una conducción muy relajada, que no maltrata el cuerpo en casi ninguna condición de manejo urbano, con una suspensión agradable que no se mueve en exceso, alejándose de la sensación “jaleosa” que muchos entienden como cómodo, pero que suele marear a la mayoría de los pasajeros. A su vez, se trata de un auto que se puede manejar a bajas velocidad sin que se sienta pesado o que la caja de automática suene de manera estruendosa por no pasar las marchas, aquí el manejo relajado es posible, y si, por otro lado, quienes andar más rápido, el combo mecánico responde a tus necesidades entregándote la velocidad necesaria para adelantar lo que quieras.
Por el lado de las asistencias a la conducción, tenemos control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia con detección de peatones, asistente de cambio de carril, asistente de mantenimiento de carril, identificación de señales del tránsito, un Head-up Display, entre otras, las que se suman a los 6 airbags de serie. Dichas asistencias funcionan muy bien, no te dejan en sobre alerta ni interrumpen el manejo, pero si me llamó la atención no tener un monitor de punto ciego, algo que hubiese esperado considerando la apuesta de la marca y el segmento en el que compite. No es indispensable pero es raro no tenerlo.
La dinámica de conducción es bastante buena. Debido a la potencia del auto ni siquiera con cinco pasajeros se siente un vehículo pesado, el ángulo de giro es bueno y permite que nos estacionemos en cualquier parte sin mayores dificultades. El pedal de freno responde de manera correcta a presión que le ejercemos, incluso en frenadas bruscas de emergencia. ¿Y el consumo? Lo esperable para un auto de estas dimensiones y prestaciones, 11 kilómetros por litro en régimen mixto, no destaca pero tampoco asusta.
Geely Starray: conclusiones
Este nuevo Geely Starray deja la vara bastante alta en lo que son los nuevos productos de la marca, y me parece que se posiciona como uno de los mejores SUV del origen chino.
Si bien el tema del exceso del minimalismo me parece importante, porque no puede ser que para todo haya que mirar la pantalla, la dinámica de conducción es impecable: el turbolag es casi inexistente, no se sienten las asperezas del camino, está bien insonorizado, no hay ruido aerodinámico, el consumo es acorde, la suspensión es cómoda y el consumo es aceptable.
Claramente no es un auto perfecto, y las cosas que a mí me gustaron puede ser que a otros no le gusten o les reste importancia, pero este auto estuvo nominado en los World Car Awards y el solo hecho de estar en esa lista ya te dice algo, que la marca está haciendo algo bien y que se nota el avance. Si pueden, pruébenlo.
Geely Starray - dejando las formalidades del Azkarra atrás (Test Drive)